Sabemos que tener un oído taponado es una de las sensaciones más incómodas que existen. Por eso te damos algunos consejos para deshacerte de esta molestia de una manera fácil y segura.


Cuando llega el verano y con él el calor, solemos pasar mucho tiempo en las piscinas y debajo del agua, lo que suele traer consigo los oídos tapados. Es una sensación incómoda, que no es del gusto de nadie, pero es tan común que ya sabemos cómo podemos tratarla. Para evitarlos a toda costa, hay una serie de remedios caseros que te traemos a continuación.

Si te ha entrado agua en el oído y quieres eliminarla de manera segura y sin riesgo alguno, este es tu artículo. Igualmente, si sientes que a esta sensación le acompañan otras molestias, como mareos, deberías ir a un especialista, ya que él sabrá cómo tratarte según cada tipo de situación.

Oídos taponados: ¿por qué sucede?

Los motivos por los que se taponan los oídos pueden ser varios: nos puede pasar mientras volamos en avión (por la presión), cuando nos encontramos a muchos metros de altura, cuando buceamos o cuando tenemos una excesiva acumulación de cerumen en la cavidad auditiva. Sucede, principalmente, cuando hay cambios en la presión atmosférica.

La cera del oído es un mecanismo de defensa que tiene nuestro organismo para proteger el oído de bacterias y protegernos de infecciones. A cuantas más situaciones de “riesgo” sometamos a nuestro oído, más cerumen producirá: por ejemplo, si al lavarte el pelo te cae mucha agua en el interior de las orejas o si caminas por lugares muy polvorientos, fabricarás más cerumen del habitual como respuesta defensiva.

Esto funciona igual si introducimos objetos en el oído (por ejemplo, con el uso de auriculares, se aumentan los niveles de cerumen). No obstante, si sentimos molestias o nos duele, debemos acudir a un especialista para eliminar el tapón. Aunque si la obstrucción es leve, puedes utilizar las siguientes técnicas para destapar el oído.

Aunque es una sensación muy desagradable, no suele ser peligroso y se pasa cuando transcurren unos pocos minutos. Aquí te mostramos las mejores técnicas que puedes emplear, siempre haciéndolo con cuidado, ya que el oído es una parte de nuestro cuerpo muy sensible. Si la molestia del oído taponado está acompañada por dolor intenso, fiebre o pus, acude a un especialista, ya que la causa puede ser distinta de la que en principio crees que es, y necesitarás otro tratamiento.

1. Bosteza muchas veces seguidas

Cuando bostezamos, el aire se mueve dentro de los canales auditivos y se equilibra la presión, destapando los oídos. Tan sólo tienes que imitar el movimiento que realizas con la boca cuando vas a bostezar, y mirar hacia arriba. Seguramente escuches un pequeño chasquido: no te preocupes, es normal y te indicará que el oído se ha destapado.

Si la primera vez no sucede nada, tranquilo, ya que probablemente tendrás que repetirlo en varias ocasiones hasta que lo consigas. Si no te sale bostezar de manera involuntaria, abre mucho la boca, todo lo que puedas, y respira por la boca.

2. Mastica chicle

Cuando comemos chicle, movemos muchos músculos de la cara, de modo que se elimina el exceso de presión que hay en los canales auditivos. Es una buena técnica no sólo para destapar los oídos cuando ya están taponados, sino para evitar que se taponen durante un viaje en coche, un vuelo…

3. Bebe agua

Cuando bebemos agua movemos muchos músculos de la cara y, al igual que con el chicle, se equilibra la presión dentro de los oídos. Para conseguirlo, tan solo tienes que ponerte agua en la boca, taparte la nariz con los dedos e inclinar la cabeza hacia atrás. La falta de aire y el movimiento de los músculos hará que se cambie la presión y desaparezca el taponamiento del oído.

4. Mantén la respiración

Tienes que inspirar profundamente, taparte la nariz y hacer fuerza, como si intentaras expulsar el aire por la nariz, pero manteniéndola tapada. Notarás como “cruje” algo: es el oído destaponándose.

5. Pon una compresa tibia en la zona

Es una técnica muy eficaz para eliminar el taponamiento de los oídos. Funciona mejor si la presión proviene de una gripe o alergia, pero se puede adaptar a otras situaciones. Para ello, tienes que colocar una compresa tibia sobre la oreja y mantenerla ahí durante unos minutos. El calor hará que se dilaten los canales auditivos para permitir el drenaje y para que se equilibre la presión.

6. Aplica agua oxigenada en el oído

Esto también ayudará a destapar tus oídos. En una taza o vaso, pon agua templada y agua oxigenada, mitad y mitad. A continuación, con un gotero, pon la mezcla en el oído que tengas taponado y deja que actúe durante unos 3 o 5 minutos. Después, inclina la cabeza hacia un lado para sacar el líquido y enjuaga con agua templada.

Cómo destapar un oído con cerumen

Si quieres quitar un tapón de cera de un oído, deja el agua correr dentro y fuera de él cuando te estés dando una ducha, y después límpiate con una toalla. Evita usar bastoncillos, porque con ellos puede que empujes la cera hacia adentro del oído y aumentes el riesgo de infección.

Si aun probando esta técnica el oído continúa taponado tras intentarlo varias veces, acude a un especialista, ya que seguramente necesites una limpieza profesional. Tendrás que acudir al médico si se da alguna o varias de las siguientes situaciones:

  • No mejora la sensación de presión o si empeora con el paso del tiempo.
  • Si tienes unas décimas de fiebre.
  • Si surgen otros síntomas, como dolor intenso o secreción de pus.

Sea como sea, si el oído continúa taponado tras aplicar todos estos consejos, lo mejor es que acudas a un doctor para que examine tu caso concreto y te ayude a solucionar el problema. Entre los diagnósticos más comunes, suelen encontrarse las infecciones e incluso la ruptura de los tímpanos, por lo que acudir al médico es importante.