La congestión nasal es una sensación incómoda que todos hemos sentido en muchas ocasiones.


Generalmente, se produce por una inflamación de las mucosas de la nariz, que incrementa el flujo sanguíneo y también los mocos que la congestionan.

Puede deberse a varias causas: desde un resfriado común, a una gripe, alergias, infección provocada por la sinusitis, una rinitis, o cambios hormonales, entre otras causas.

La congestión nasal suele ir acompañada de secreciones y su espesor dependerá de la causa que provoca esta congestión. En cuadros médicos de gripe o resfriado común, la secreción nasal suele ser más espesa, mientras que en alergias comunes, al polvo, a las plantas o a la humedad, la congestión nasal será más leve, y la mucosidad más líquida.

En cualquier caso, no deja de ser una sensación bastante incómoda, sobre todo cuando dormimos y tenemos esa desagradable sensación de que no podemos respirar. Pero hay remedios caseros que funcionan muy bien, para destapar la nariz y ayudarnos a despejar esta vía respiratoria esencial. Veamos cuáles.

Un remedio muy tradicional: el vapor de agua

Es uno de los remedios naturales más tradicionales y eficaces que existen para combatir la congestión nasal y poder respirar de forma más cómoda, aunque tengamos un resfriado común que nos obliga a sonarnos constantemente.

El vapor de agua nos ayudará a descongestionar la nariz con eficacia. Podemos emplearlo en humidificadores de ambiente, que calientan el agua y nos ayudan a destapar la nariz. También hirviendo agua, retirándola del fuego y haciendo inhalaciones, con una toalla cubriéndonos la cabeza, para aprovechar más este vapor de agua.

Si tenemos hojas de eucalipto a cristales de mentol, podemos echarlas en el agua, porque ambos productos ayudan a descongestionar la nariz.

Además, ducharnos con agua caliente, aprovechando el vapor de agua es muy beneficioso, porque ese vapor acumulado ayuda a despejar las fosas nasales.

El agua con sal marina

Este producto, de venta en farmacias, es un espray totalmente natural, de agua de mar. Tan solo es necesario aplicar en las fosas nasales. El agua y la sal arrastrarán toda la mucosidad, y podremos sonarnos la nariz y tener una sensación inmediata de alivio, y de que las fosas nasales están despejadas.

Si no tenemos este producto para combatir la congestión nasal en casa, podemos hacerlo nosotros mismos. Hervimos agua, la retiramos del fuego e introducimos una cucharada de sal marina, y una pizca de bicarbonato sódico. Podemos aplicar esta mezcla con un cuentagotas o una jeringuilla. Notaremos cómo arrastra la mucosidad, y conseguiremos tener las vías respiratorias limpias y despejadas.

Productos para masticar: el ajo y el jengibre

Aunque para muchos sea un remedio algo desagradable por el sabor fuerte del ajo, es muy efectivo por las propiedades que el ajo tiene como elemento antihistamínico.  Si no nos molesta demasiado masticar ajo para combatir la congestión nasal, una buena opción es masticar de dos a tres dientes de ajo crudo de forma diaria. Notaremos un alivio prolongado.

Otro buen producto natural para masticar, si el ajo crudo nos resulta más duro para masticar, es el jengibre, un antihistamínico natural que también tiene propiedades antiinflamatorias. Podemos masticarlo en pequeñas porciones varias veces a lo largo del día, e incluso incluir algo de jengibre en nuestras comidas y cenas.

También resulta muy recomendable tomar una infusión de jengibre rallado bien caliente, añadiendo miel y limón para ayudar a descongestionar la nariz, y para que la infusión tenga un sabor menos intenso y más asequible.

Cualquier alimento picante, como la pimienta negra, el chili o el curry, ayudan a despejar las fosas nasales, y lo podemos incluir en nuestra alimentación, si estamos padeciendo una gripe o un resfriado común, porque son elementos muy beneficiosos para despejar las vías respiratorias, no sólo la nariz.

Infusiones con miel y limón

La miel es un remedio muy eficaz para conseguir destapar la nariz y eliminar la congestión nasal. Es de agradable sabor, y se puede añadir a cualquier infusión de té que tengamos por casa. También se puede consumir una cucharada de miel diaria, o mezclar la infusión de miel con limón, puesto que el limón contiene vitamina C y es fundamental para aliviar los síntomas de una nariz tapada.

Además, consumir alimentos ricos en vitamina C también contribuye a prevenir resfriados comunes, y a mantener nuestra nariz despejada por mucho más tiempo, ya que tiene una acción preventiva.

Cómo podemos prevenir la congestión nasal y sentirnos mejor

Además de estos métodos, combatir la congestión nasal y la sensación de nariz tapada se puede conseguir con un lavado nasal continuado y diario, tengamos o no la nariz obstruida. Estos lavados ayudan a limpiar y humidificar las fosas nasales, y previenen la incómoda congestión nasal.

La descongestión de la nariz se combate con éxito bebiendo mucha agua a lo largo del día, ya que hidrata el cuerpo y favorece que la nariz se nos pueda tapar. Quitar bien el polvo de las habitaciones o lavar con frecuencia la ropa de cama, ayuda a eliminar virus y partículas que pueden dañar las fosas nasales y crear esa desagradable congestión nasal.

Todos hemos sentido en algún momento la desagradable sensación de que nos vamos a dormir y no respiramos bien, porque no tenemos la nariz despejada, y nos levantamos con la sensación de que hemos respirado por la boca, que amanece completamente seca.

En situaciones en las que tenemos la nariz tapada, es muy recomendable intentar dormir de lado para que no se nos tapen las fosas nasales, tener siempre pañuelos a mano para despejar la mucosidad, y aunque resulte incómodo para algunas personas, dormir con la cabeza en alto todo lo posible, poniendo un extra de almohadas debajo de la cabeza. Esto nos ayudará a despejar la nariz y a respirar mejor.

Si además contamos con un humidificador que ayude a combatir la sequedad del ambiente por el vapor de agua, nos sentiremos más cómodos y respiraremos mucho mejor. Además, podemos añadir unas hojas de eucalipto para conseguir un ambiente húmedo que nos ayude a despejar las fosas nasales y a dormir, siempre evitando permanecer boca arriba durante nuestras horas de sueño.