La caída constante del cabello hace que nos preocupemos y que podamos llegar a acomplejarnos. Por suerte, existe una serie de remedios naturales que podemos poner en práctica en casa, con total seguridad y de manera barata.


La pandemia por el Covid-19 ha supuesto un cambio drástico en nuestras vidas. Muchos han comenzado a sufrir estrés, con todo lo que ello conlleva. Uno de los síntomas más claros del estrés es la caída del cabello, siendo España el segundo país del mundo que más la sufre. Todos nos hemos asustado cuando, tras habernos cepillado el pelo, observamos cómo el peine ha recogido una cantidad de pelos más exagerada de lo que esperábamos.

Eventualmente, entre otoño e invierno, el pelo se suele caer más. Es lo que se llama caída estacional. No obstante, a raíz de estas situaciones de estrés u otras causas, puede alargarse a otras estaciones como la primavera e incluso el verano. Lo mejor para que puedas atacar el problema de raíz, es que lo identifiques, por lo que te recomendamos que acudas a un especialista.

La caída estacional

Con el otoño, empezamos a recibir cada vez menos luz solar, de modo que se reduce el nivel de estrógenos y, por tanto, se debilita el cabello hasta que se cae.

Normalmente, una persona pierde entre 50 y 150 pelos al día, viéndose multiplicada esta cifra, por ejemplo, en los meses de confinamiento, debido a lo poco que recibíamos luz directa del sol al pasar tanto tiempo en casa. También se pierde más cantidad durante la caída estacional.

Para saber si se te está cayendo más cantidad de lo normal, deberás tirar de tu cabello. Si se desprenden más de dos o tres cabellos, es que estás perdiendo el pelo a un ritmo más intenso de lo que es habitual.

La caída del pelo puede convertirse en un complejo muy grande para algunas personas, llegando a afectar a nuestra estabilidad emocional. Antes de preocuparnos en exceso, debemos identificar si la caída que estamos sufriendo es estacional. Si lo es, tan solo debemos dejar que pase la temporada. Si no lo es, no te preocupes: te traemos los mejores remedios para frenar la caída del pelo.

Por qué perdemos pelo

Para llegar a la solución que haga que dejemos de perder pelo, primero tendremos que saber cuál es el origen o la causa que provoca la caída. Entre las más comunes están:

  • El estrés: una de las principales hormonas que se ven alteradas es el cortisol, que se encarga de la caída del cabello. Una vez que esta hormona vuelve a equilibrarse, se frena la caída del pelo.
  • Una dieta poco equilibrada: el pelo está constituido de queratina, que es una proteína que se encarga de formar las capas más externas de la piel y de tejidos como las uñas o el pelo. Se fabrica gracias a los nutrientes y la energía de los alimentos. Sin ella, el cabello se debilita y se cae. Es por esto que muchas veces se suple su falta a través de complementos vitamínicos, aunque lo ideal para todo el organismo es llevar una alimentación saludable.
  • La edad: es uno de los principales problemas que motivan la caída del cabello, y es que nadie se libra del paso de los años. Aunque la calvicie hereditaria se da mucho más en hombres que en mujeres, éstas también lo sufren, y puede empezar desde la adolescencia.
  • La anemia: la falta de hierro que suelen sufrir algunas mujeres debido a la menstruación, hace que el cabello pierda fuerza y acabe cayéndose más de lo normal.
  • Otros problemas: usar champú y secador en exceso, hacerse peinados que dejan el cabello en extensión, tener infecciones en el cuero cabelludo o sufrir algunas enfermedades del tiroides también puede afectar a la caída del cabello.

Cómo frenar la caída del cabello con remedios caseros

Estos remedios naturales frenarán la caída de cabello:

  • Té verde: gracias a sus antioxidantes, se favorece el crecimiento y el fortalecimiento del cabello. Para que sea efectivo, tienes que verter sobre el pelo recién lavado una taza fría de té verde. Actuará como tónico, y puedes aplicarlo un par de veces a la semana.
  • Aceite de almendras y aceite de romero: los masajes estimulan el crecimiento de cabello, y si es con alguno de estos aceites, más aún. Sólo tendrás que poner unas gotitas en la palma de tu mano, frotarlas y masajearlas en el cuero cabelludo. No hay necesidad de enjuagar el pelo después.
  • Aceite de oliva: no solo obtendremos un pelo más fuerte, sino también más reluciente. Tenemos que aplicar unas gotas de aceite de oliva en la palma de nuestra mano y dar un masaje en el cuero cabelludo durante unos 15 o 20 minutos cada dos días.
  • Cebolla: gracias a sus propiedades, la circulación de la sangre en los folículos pilosos mejora. Para ello, tenemos que extraer el jugo de una cebolla, y dejarlo actuar sobre el cuero cabelludo durante unos 30 minutos. Después nos lavamos muy bien el pelo para eliminar por completo el olor a cebolla. Es un tratamiento que puedes aplicar dos veces cada semana durante tres meses.
  • Zumo de remolacha: contiene fósforo, hidratos de carbono, proteínas, potasio, calcio y vitaminas B y C. Tienes que hervir unas hojas de remolacha, triturarlas y mezclarlas con un poco de henna. A continuación, aplica le mezcla por todo el cuero cabelludo y deja actuar durante unos 20 minutos. Por último, aclara con agua templada.

Todo esto son una serie de remedios con los que no verás resultados a corto plazo. Pero, pasado un tiempo, los resultados son increíbles, así que tan solo hace falta ser muy constante y establecerse una rutina, al igual que tenemos una rutina de cuidado de piel o una rutina de ejercicio.

En caso de que no se frene la caída del cabello con ninguno de los anteriores trucos, deberás acudir a un especialista que te dé las indicaciones correctas a seguir para tratar debidamente el problema.