La zona íntima es una de las partes más delicadas del cuerpo. Mantener una correcta higiene y tener en cuenta algunos gestos es fundamental para evitar molestias.


La zona íntima de una mujer es una parte que necesita de un especial cuidado. Los días de calor, la ansiedad, las relaciones sexuales, los lavados mal hechos o con productos incorrectos, así como los ciclos menstruales, son algunos de los factores que pueden provocar molestias en la zona. Es fundamental cuidarla y protegerla cada día de forma correcta. ¡Toma nota!

Limpieza específica

Con la ducha diaria es suficiente para lograr una limpieza íntima adecuada, pero debes usar siempre productos específicos que cuenten con un extra de suavidad y un pH neutro. Hay que evitar los jabones perfumados y que puedan afectar a la acidez vaginal, por ello no debes emplear los geles comunes que se utilizan para la higiene corporal. Además, a la hora de realizar el lavado, es fundamental hacerlo de delante hacia atrás, nunca al contrario, puesto quete expondrías a sufrir infecciones. Y recuerda seguir los mismos pasos a la hora de secar la zona.

Stop duchas vaginales

Salvo prescripción médica. Estas duchas pueden dañar y eliminar microorganismos que protegen tu zona íntima. ¿El resultado? Malos olores, picores, sequedad vaginal… Por ello lo mejor es ceñirse únicamente a la limpieza externa diaria.

Ojo con la depilación

El vello púbico ayuda a prevenir la entrada de bacterias que pueden afectar a la salud íntima, así que lo más recomendable es evitar la depilación íntegral. Además, tras ella, suelen producirse irritaciones, picores e incluso heridas que pueden pasar factura a largo plazo.

Pásate al algodón

Evita crear un entorno húmedo y no transpirable y hazte con braguitas de algodón. Y si puedes evitar los tangas de uso diario, mejor. El objetivo principal es que tus genitales respiren. Tampoco es conveniente usar ropa demasiado ajustada.

Corta vida al tampón

Cuando una mujer tiene la menstruación el pH vaginal se altera, reduciendo su acidez. Por este motivo puede favorecerse que las bacterias proliferen aumentando el riesgo de molestias. ¿La solución? No estar nunca con el mismo tampón o compresa más de 4 horas.

Sí a los probióticos

Los probióticos son microorganismos vivos que, administrados de forma adecuada, se adhieren a la mucosa vaginal y restablecen la flora íntima de forma natural. Además, evitan el crecimiento excesivo de hongos y bacterias que causan las infecciones vaginales. ¿Qué alimentos los contienen? El yogur, el kéfir, los pepinillos…