Si te has cansado de teñirte cada 4 semanas para ocultar tus canas, estás de suerte, porque el cabello blanco se lleva más que nunca. Eso sí, no vale lucirlas de cualquier manera. Te contamos cómo tienes que cuidarlas para no echarte años encima. Asesora: Claudia di Paolo www.claudiadipaolo.com


A pesar de que ya son muchas las cabelleras famosas que lucen las canas sin complejos e incluso desfilan con ellas por la alfombra roja (buen ejemplo de ello son Helen Mirren o Jamie Lee Curtis), el 70 % de las españolas declara que las canas les hacen sentirse y parecer mayor de lo que son.

Los movimientos que revindican las canas en la mujer con la misma naturalidad que lo hacen los hombres comienzan a tener repercusión social, pero, aún así, la mayoría de las féminas sigue recurriendo a los tintes y las mechas para taparlas o, al menos disimularlas. Tradicionalmente la aparición de las canas siempre la hemos asociado a la vejez, algo que no sabemos encajar muy bien los seres humanos.

Pero a nivel científico está comprobado que a partir de los 30 años, nuestro cabello se va volviendo gris y se incrementa entre un 10% y un 20% cada década, por lo que hay personas que pueden tener el cabello plagado de canas en edades muy tempranas.

Pero… ¿Por qué tenemos canas?

Hay que tener en cuenta que en el cuero cabelludo tenemos entre 100.000 y 150.000 cabellos que, con el paso del tiempo, pierden su pigmento natural. En este proceso biológico pueden influir diferentes factores como los genes, enzimas y proteínas.

Inicialmente todo cabello es blanco y obtiene su color natural a través de la melanina, cuya formación comienza desde antes incluso de nuestro nacimiento. Con el paso del tiempo los melanocitos van perdiendo ese pigmento.

Según los investigadores, las canas pueden aparecer por diferentes motivos:

– Genéticos

Suelen ser hereditarias, sobre todo en las que son de tipo poliasis, es decir, que solo aparecen en una determinada zona de la cabeza.

– Estrés

Aunque no lo creas, el estrés y los nervios pueden alterar el funcionamiento de nuestro metabolismo y, también, a nuestra hormonas, afectando a la producción de melanina.

– Enfermedades

La mala alimentación y la falta de vitaminas y minerales como el hierro, el cobre o el zinc también pueden provocar las canas.

– Productos químicos

Como pueden ser tintes, el mal uso del secador o la plancha, el tabaco o algunos medicamentos.

¿Se pueden evitar?

Hay algunos trucos para poder retrasar la aparición de estas canas, como por ejemplo tomar alimentos que contengan coenzimas como la catalasa. ¿Donde se encuentran? En el aguacate, puerro, cebolla, zanahoria, espinacas, patata, melocotón, piña, rábano o hígado de buey. También es importante tomar vitaminas como la B5 y B12, pues son vitales para tener un cabello sano y fuerte. Si hay un déficit de ellas, el pelo envejecerá más rápido. ¿Más? Otra de tus mejores aliadas es la vitamina D3, que entre sus propiedades tiene la cualidad de retrasar la aparición de las canas.

¿Cómo deben cuidarse?

Las canas tienen características especiales, por lo que hay que poner una mayor atención en sus cuidados. ¡Toma nota!

– Nada de amarillos

El problema que presenta este tipo de cabello es la oxidación. Los cabellos canosos o rubios
muy claros se oxidan con mayor facilidad y tienden a adquirir tonos dorados, amarillentos o incluso naranjas, lo que da un aspecto descuidado y que afea el cabello. Para evitarlo, elige siempre productos específicos como champús o mascarillas que mantengan a raya esos niveles oxidativos. Estas fórmulas contribuyen a neutralizar los efectos de la oxidación y el proceso de coloración amarillenta con el fin de devolver un color gris brillante y eliminar cualquier tono cobrizo.

– Plus de hidratación

El pelo con canas se reseca con mucha más facilidad y es indispensable hidratarlo constantemente. Lo ideal es aplicar una mascarilla con ingredientes naturales como el aguacate o el aloe vera una vez a la semana, dejándola actuar durante al menos 30 minutos. Otro truco que te ayudará a hidratar, nutrir y fortalecer las hebras es aplicar cada 15 días una buena capa de aceite de coco y dejarlo actuar toda la noche. Al día siguiente aclárate el pelo bien y lávalo de forma habitual.

– Protección solar: fundamental

Aunque a veces lo dejamos en un segundo plano, no debemos olvidar que la protección solar también es fundamental en el cuidado de un cabello con canas. El sol es un potente agresor del cabello y, como tal, exponerse a él durante mucho tiempo puede alterar el color. ¿La solución? Utilizar un aceite protector para el pelo y, si vas a ir a la playa o piscina, cubrirlo con un pañuelo o un sombrero. Con esto evitarás que se intensifique la sequedad y se marchiten las hebras.

– Combate la caída

Debido a que la despigmentación del pelo debilita las hebras, también es muy común perder más cantidad de cabello. Para combatir (y prevenir) este temido problema, las ampollas anticaída pueden ser una excelente opción, dado que se aplican masajeando directamente en el cuero cabelludo, lo que contribuye a estimular la circulación sanguínea y ayuda al crecimiento.