A menudo, cuando tenemos unas décimas de fiebre, nuestra primera impresión es asustarnos, cuando realmente aún no hay nada de qué preocuparse.


La fiebre suele aparecer como síntoma de que nuestro mecanismo de defensa se ha activado, lo que quiere decir que probablemente estamos incubando algo: una gripe, un catarro, una infección…

El problema está cuando esta fiebre pasa los 38ºC, ya que quiere decir que tus defensas se resisten y hay que intentar bajarla como sea. Por supuesto, pide cita para tu médico de cabecera, pero si tardas en ir, quizá te venga bien seguir estos consejos que te damos hoy aquí. ¡Toma nota!

Agua fría

Quizá este consejo sea un clásico, pero podemos asegurarte que no todo el mundo cae en él como primer método de actuación cuando se tiene fiebre. Normalmente recurrimos primero al paracetamol y esperamos a que haga efecto, teniendo un mundo lleno de posibilidades más naturales a tu disposición.

La manera correcta de aplicar agua fría para bajar la fiebre de forma natural es ponerse unos paños mojados en la frente o en la parte posterior del cuello. Ten en cuenta que tu temperatura atenuará pronto este paño, así que conviene que lo vuelvas a mojar en agua fría cada poco para que te haga efecto rápidamente.

Si notas mejoria, pero tu fiebre no baja, métete en la bañera y con ayuda de una esponja empapada de agua fría, humedece tus axilas, los pies, las manos y las ingles. Te aseguramos que funciona y no te llevará más de cinco minutos sentirte mejor.

Té de lechuga

Si ya te hemos dicho un truco clásico, ahora vamos con uno que quizá no te suene tanto, el té de lechuga. Podrías haberte imaginado un té o una infusión de cualquier cosa, ¿verdad? Pero… ¿de lechuga? Así es, ahora lo que necesitas es hidratación y la lechuga te la puede proporcionar. Además, la lechuga también te puede aportar muchas vitaminas y minerales, así que sin quererlo estarás ayudando a tu cuerpo a estar bien tanto por dentro como por fuera.

Para su preparación, pon a hervir un litro de agua que deberás verterla en un recipiente junto con una lechuga entera. Tienes que dejar reposar la infusión al menos un cuarto de hora y ya podrás beberlo como si te estuvieras bebiendo un vaso de tu refresco favorito. Si no te apasiona el sabor, siempre puedes añadirle un poco de edulcorante.

No nos olvidemos que además de todas las vitaminas y minerales que contiene la lechuga, también es rica en calcio, potasio, magnesio, sodio y fósforo. Vamos, una mina de oro.

Ajo caliente

Podríamos decir que para lo único que no sirve el ajo es para tener buen aliento, pero para todo lo demás es un buen aliado para el organismo por su efecto antibacteriano y antifúngico. Pero, ¿cómo puede ayudarnos a bajar la fiebre? Pues bien, el ajo favorece la sudoración, así que nada te frena para prepararte la siguiente receta.

Pica un diente de ajo y añádelo a una taza de agua caliente. Debes dejarlo reposar por lo menos durante 10 minutos y luego tendrás que colarlo para no ingerirlo directamente. Puede que no sientas que sea el mejunje con mejor sabor que hayas probado nunca, pero resulta muy efectivo para bajar tu temperatura.

Ahora bien, este remedio casero no se recomienda para bajar la fiebre en niños, ni para embarazadas. Por lo que únicamente lo reservaremos para bajar la fiebre en adultos.

Clara de huevo

Vamos con otro remedio que es probable que desconozcas, se trata de usar directamente la clara de huevo. Dicho así suena un poco asqueroso, pero ya verás como no es para tanto y podrás aliviar tu fiebre rápidamente y de manera eficaz.

La clara de huevo actúa como un gel fresco que absorbe todo el calor del cuerpo, así que lo mejor que puedes hacer con ella es batirla y colocarla en un paño de papel. Este paño humedecido con la clara debes colocarlo en tus pies con los calcetines por encima. Sin que te des cuenta estarás reduciendo tu temperatura corporal y sentirás una liberación placentera.

Este método se puede usar para bajar la fiebre en adultos y también para bajar la fiebre en niños. Aunque estos pequeñajos van a sentirse un poco incómodos llevando la mezcla en sus pies, puedes planteárselo como si fuera un juego.

Jengibre

El jengibre es otro gran desconocido si hablamos de remedios para bajar la fiebre. Lo hemos usado en las comidas, nos hemos hecho infusiones con él, pero puede que nunca lo hayas usado para reducir la temperatura corporal.

El jengibre es un antiviral natural que beneficia en todos los aspectos al sistema inmunológico. Gracias al jengibre el cuerpo libera todo su calor y, por tanto, reduce la fiebre. Además, aunque no lo sepas, esta raíz también tiene propiedades para aliviar náuseas, contrarrestar mareos, contribuir a la pérdida del apetito, mejorar la digestión, combatir la gripe, reducir los dolores musculares, etc.

Par consumirlo tienes varias opciones. En primer lugar, puedes beberlo en una infusión, basta con que viertas 3 o 4 rodajas de jengibre en un cazo con agua hirviendo o compres en la tienda una infusión ya preparada. Por otro lado, puedes prepararte un baño al que añadas polvo de jengibre en lugar de sales. Eso sí, déjalo actuar antes de meterte en la bañera, por lo menos 10 minutos para conseguir el efecto deseado.

Si con todos estos remedios caseros que te hemos proporcionado hoy, tu temperatura no baja, tendrás que tomar una decisión e ir a un profesional que pueda darte un diagnostico claro y te recete productos para la fiebre más específicos.

Pero, sabemos de antemano que, si se trata de una fiebre leve, con estos remedios caseros vas a poder reducirla sin dificultad y de manera rápida. ¡Ya lo sabes! Antes de tirar de paracetamol, intenta llevar a cabo alguna de estas recetas que hemos mencionado en el post para volver a sentirte bien.