E ha convertido en el elixir de la eterna juventud. Sus propiedades y su papel fundamental en la síntesis del colágeno, convierten a la vitamina C en uno de los ingredientes antioxidantes más potentes en las cremas de última generación.


Vitamina C ¿Qué es?

El ácido ascórbico o vitamina C es una vitamina liposoluble que contribuye a reparar y mantener los tejidos celulares. Además, es imprescindible para la formación de colágeno y favorece la correcta cicatrización de las heridas.

¿Cómo actúa en la piel?

La vitamina C ayuda a combatir los daños causados por las toxinas presentes en nuestra vida diaria y disminuye los efectos de los radicales libres, desacelerando el proceso de envejecimiento de las células e impidiendo la formación de arrugas y líneas de expresión. Además, inhibe la pigmentación de la piel, por lo que se evita la formación de manchas y difumina las ya existentes.

¿Dónde se encuentra?

Esta vitamina es muy delicada: se deteriora por la acción de la luz y de las altas temperaturas y además se disuelve en el agua de cocción. Las frutas y verduras son los alimentos que mayor concentración tienen. Fresas, kiwi, pimiento, espinaca, brócoli… ¡Que no falten!

Retinol

Todos los expertos en el cuidado de la piel están de acuerdo: ante un rostro fotoenvejecido, hay que recurrir al ingrediente estrella: el retinol. Y es que es el activo cosmético de aplicación tópica con mayor número de estudios médicos y científicos que avalan su eficacia. ¿Todavía no lo conoces?

¿Qué es?

El retinol es una potente molécula activa derivada de la vitamina A que tiene la capacidad de estimular la producción natural de colágeno y ácido hialurónico en nuestra piel. Por suerte, resulta mucho menos irritante que la forma más pura, el ácido retinoico, y es una de las herramientas más eficaces que existen actuamente en la lucha contra el envejecimiento.

¿Cómo actúa en la piel?

El retinol penetra profundamente en las capas de la piel, estimulando el colágeno y la elastina que producimos. Su trabajo principal es mejorar el aspecto de la capa exterior de la piel, beneficiando el proceso de renovación celular, para que aparezcan capas de piel nuevas. Uno de esos básicos que deberías tener en el neceser porque sirve para todo: suaviza las arrugas, mitiga las manchas y afina el poro.

¿Cómo Se recomienda su uso?

Por la noche y de manera progresiva, empezando con periodos cortos de aplicación y aumentándolos poco a poco para mejorar la tolerancia de la piel a su exposición. Además, debe ser bien retirado por la mañana y aplicar siempre antes de salir de casa un factor de protección solar de alto espectro.

Si mi crema no lleva nada de esto… ¿hará efecto?

Casi todas las cremas que hay en el mercado, tengan las características que tengan, van a hidratar. Pero cuando se trata de corregir un determinado problema asociado a la edad, es decir, falta de tono, pérdida de contornos, arruguitas, manchas o tono apagado, el hecho de fijarse en los activos que llevan las cremas es clave.

Presta atención a que el producto que escojas ataje el problema que quieras corregir. Ocurre igual con las enfermedades: si tienes mal la garganta, de nada servirá tomar un medicamento para la artrosis. Cada crema y cada ingrediente tienen su función específica al aplicarla en la piel.