Para eliminar el acné deberás tener una piel sin exceso de grasa. Te enseñamos algunas mascarillas faciales caseras con las que podrás conseguirlo.


En televisión, en las redes sociales, en los supermercados y las perfumerías… Vemos por todos lados productos que prometen eliminar las arrugas, las manchas y el acné. Sin embargo, no es necesario recurrir a productos químicos para acabar con los granitos: puedes hacerlo con productos que tienes en casa, elaborando algunas mascarillas caseras.

Gracias a estos ingredientes podrás lucir una piel más lisa, tersa, uniforme y sin texturas o impurezas. Sigue leyendo este artículo para averiguar cómo preparar una mascarilla casera para los granos. Los resultados serán iguales que si utilizaras algún producto químico de cosmética, pero sin ningún efecto secundario ni contraindicaciones.

Limón

El limón es una fruta rica en vitamina C, que es un componente con ácido L-ascórbico. Este ácido, aplicado en nuestro cutis, tendrá un potente poder astringente, de modo que secará los granitos y reducirá su inflamación. Además, el limón es un blanqueante natural, así que reducirá el tono rojizo de las espinillas o de las manchas que éstas originan. Para preparar esta mascarilla, mezcla el jugo de un limón con un poco de huevo. Deberás batir la clara hasta que quede montada, y después añadir el limón y remover hasta que la mezcla sea homogénea.

Con esta mascarilla lucirás una piel mucho más tersa, unificarás el tono del rostro y reducirás las cicatrices o marcas de los granitos. Tienes que aplicar la mascarilla en las zonas que tengas más acné, ayudándote con un algodón o con un pincel. Diez minutos después, aclara muy bien con agua fría o templada, ya que el limón puede causar manchas en la piel si le da mucho la luz del sol. Ponte tu crema hidratante y tu protector solar de forma habitual.

Es recomendable que apliques esta mascarilla por la noche para evitar posibles manchas por el sol. Puedes aplicarla una vez a la semana, y notarás cómo poco a poco tu piel va luciendo mejor.

Miel

Gracias a la miel podemos limpiar profundamente todas las capas de la dermis, por lo que resulta ideal para combatir el acné. También elimina las células muertas y las impurezas que hay incrustadas en la piel. Y no solo eso, sino que además actúa como un gran hidratante natural y como antiséptico con propiedades antibacterianas. Así, la miel reduce la presencia de puntos negros y espinillas, y elimina las bacterias del rostro que provocan la aparición de granitos.

Para elaborar la mascarilla, deberás mezclar tres cucharadas de miel con media cucharada de canela en polvo. Después remueve hasta que queden bien integrados los ingredientes. A continuación aplícala en tu rostro, haciendo hincapié en las zonas con más acné. Deja que actúe durante unos 30 minutos, y después enjuaga con agua templada o fría. Repite el proceso una vez a la semana y tu piel estará mucho más limpia, tersa y sin imperfecciones.

Arcilla verde

La arcilla verde la puedes encontrar en cualquier herbolario e incluso en algunos supermercados, y es uno de los mejores remedios para eliminar los granitos. Sus propiedades antibacterianas la hacen perfecta para las pieles grasas, ya que limpian todas las capas de la piel y eliminan todos los restos de suciedad o bacterias que estén incrustadas en los poros.

Además, tiene grandes propiedades absorbentes, por lo que funciona perfectamente para equilibrar la grasa, que es uno de los principales motivos por los que aparecen las espinillas. Por otro lado, la arcilla verde, por sus propiedades antisépticas, combate los microbios, así como la aparición de más granitos y marcas en nuestro cutis.

Para hacer esta mascarilla, debes mezclar dos cucharadas de arcilla verde y tres cucharadas de agua. Remueve muy bien ambos ingredientes hasta obtener una pasta, que deberás aplicar en tu rostro con un pincel o un algodón. Déjala actuar durante unos 20 minutos y, después, aclara muy bien con agua templada. Por último, utiliza tu crema hidratante habitual y, si es de día, no olvides aplicar factor de protección solar.

Aloe vera

El aloe vera tiene propiedades astringentes y regeneradoras, de modo que hará que tu piel cicatrice más rápido, y podrás combatir los granos y tener un rostro más limpio y sin grasa. Tienes que cortar una hoja de la planta y extraer la sabia de dentro. Después, ponla en un bol de plástico y añade una cucharada de azúcar y otra de leche. Mezcla muy bien los ingredientes hasta que se integren, y aplica el mejunje en la cara durante unos 10 minutos.

Cuando haya pasado ese tiempo, retira la mascarilla con agua fría o templada, y ponte tu crema hidratante. Puedes repetir el procedimiento una vez por semana, y enseguida notarás mejoras en tu piel.

Fresas

Las fresas contienen ácido salicílico, así que absorben la grasa del rostro, siendo perfectas para tratar el acné. Limpian la piel de impurezas y eliminan las células muertas del rostro. Además, sus antioxidantes reparan la piel y reducen las cicatrices.

Aplasta unas cuantas fresas maduras en un bol con una cuchara de madera, y cuando tengas un puré, aplícalo sobre el rostro. Déjalo actuar durante unos 15 minutos, y después retira con agua fría y aplica crema hidratante. Esta mascarilla puedes ponértela un par de veces por semana.

Por qué se produce el acné

El acné es un trastorno de la piel, que se da cuando los folículos pilosos quedan obstruidos por grasa o por células muertas. Entonces aparecen puntos blancos, puntos negros y espinillas. Aunque es más común entre los adolescentes, puede afectar a personas de todas las edades. Es importante llevar una dieta equilibrada y hacer ejercicio para que la piel se oxigene y se mantenga sana y sin granitos. No obstante, también pueden ser causados por temas hormonales que son más difíciles de controlar.

Con las mascarillas que te hemos listado, podrás eliminar el acné. Sin embargo, si el acné persiste y se vuelve más severo, es recomendable que acudas al dermatólogo para que te asigne un tratamiento adecuado a tu caso concreto.