En los últimos años, el sector de la biomedicina ha depositado un enorme interés en el
estudio de las células madre.


Un componente con un enorme potencial para sustituir las células dañadas o defectuosas en aquellas personas que padecen problemas de Parkinson, diabetes o enfermedades cardíacas entre otros.

Las células madre son células inmaduras o indiferenciadas que tienen la capacidad de
convertirse en diversos tipos de células del cuerpo. Esto quiere decir que pueden dividirse
para reponer otras células que se hayan dañado. Generalmente, estas células madre
pueden dar lugar a otras células madre o a células especializadas dirigidas a formar tejidos.

Los tipos de células madre
Hay dos tipos de células madre:
● Células madre embrionarias
● Células madre adultas

Las células madre embrionarias se derivan de la masa celular interna de un embrión de
mamífero en una etapa muy temprana de su desarrollo. Para su uso en biomedicina, las
que más se han estudiado en la actualidad son las células madre embrionarias de los
ratones.

Las células madre embrionarias se consideran pluripotentes. Son células capaces de dar
lugar a cualquier tipo de célula del organismo adulto.

Las células madre en el organismo
La ciencia ya ha demostrado que existen células madre en diferentes partes del cuerpo. En
la epidermis de la piel, por ejemplo, se hallan los queratinocitos, algunos de los cuales son
células madre. Estos queratinocitos, en su etapa de maduración, se van moviendo hacia
afuera a través de la epidermis hasta que mueren y se desprenden en la superficie de la
piel.

También podemos encontrar células madre en la médula ósea. Aquí reciben el nombre de
células madre hematopoyéticas y son las encargadas de generar todos los tipos de células de la sangre y el sistema inmunitario. Además, pueden generar una progenie que se
convierte más tarde en linfocitos, granulocitos, glóbulos rojos y otros tipos de células.

Asimismo, también se conoce la existencia de células madre en el cerebro. Estas reciben el
nombre de células madre neuronales y, en la actualidad, se vienen estudiando para tratar
entre otras la enfermedad de Parkinson y otras formas neurodegenerativas o daños en el
sistema nervioso central.

Las células madre son, en definitiva, la base de la vida. Células que además de generar
tejidos y órganos, tienen como principal función crear nuevas células cuando las que ya
existen han cumplido con su ciclo vital. Una labor muy importante ya que, en caso de
enfermedad, son las células madre las que se activan para reparar los tejidos dañados.