La disminución de la luz solar afecta directamente a nuestro organismo, alterando el estado de ánimo e incluso el reloj biológico. La Dra. Ana Neves, portavoz de la unidad de Medicina del Estilo de Vida de Clínica FEMM, explica que “el cambio de hora desajusta nuestros ritmos circadianos, que están controlados por la luz natural. También afecta a la producción de melatonina, por lo que es normal que, tras este proceso, el cuerpo experimente sensaciones negativas y una energía menor a la habitual”.

a01842531
Gtres

La especialista en bienestar expone consecuencias muy comunes que podemos experimentar con el cambio de hora. Uno de ellos es mayor sensación de cansancio. Esto ocurre porque se produce una alteración de la melatonina. “En las épocas en las que el día es más corto, nuestro organismo segrega una mayor cantidad de esta hormona, lo que produce efectos de somnolencia antes de tiempo”, explica la doctora.

Por otro lado, el reloj biológico se altera. Según Neves, “en la mayoría de los casos, entramos al trabajo por la noche y salimos en las mismas condiciones, un hecho que altera nuestro ritmo biológico. Por ello, sufrimos una sensación parecida a la de los trabajadores nocturnos, como el jet lag cuando viajamos a un país con horarios distintos”.

.
Gtres

Además el cuerpo experimenta un cóctel de sensaciones negativas. La disminución de luz solar y el cansancio pueden provocar falta de motivación, irritabilidad, tristeza y apatía. Aunque este proceso dura únicamente unos pocos días, es recomendable preparar a nuestro organismo para que el cambio no sea tan drástico.

Cómo podemos prepararnos para que NO nos afecte tanto el cambio de hora

Cambio progresivo. “Atrasar la hora de dormir diez o quince minutos puede ayudar a que el cambio no resulte tan brusco para el organismo. Así el choque será más llevadero”, aconseja la especialista.

Tips para no perder el sueño. Evitar la cafeína por la tarde, no ingerir comidas pesadas antes de descansar y echarse siestas de menos de veinte minutos durante el día son algunas de las acciones que pueden facilitar el descanso nocturno.

a01793188 001
Gtres

Exposición al sol. La luz solar mantiene al organismo activo frenando la somnolencia. “Un paseo durante el mediodía constituye un gran aliado a la hora de mantener el cuerpo atento”, afirma la Dra. Ana Neves.

Estilo de vida saludable. Tanto la actividad física como una alimentación equilibrada evitan que los ciclos de sueño se alteren. La Dra. Neves añade que es importante mantener horarios de comida que no afecten a nuestro descanso. “También puede incorporar al menú nocturno ciertos alimentos ricos en triptófano, un aminoácido necesario para segregar melatonina. Algunos ejemplos son el chocolate negro, el plátanoy los huevos”.