Cada vez más famosas lo llevan. Caras rejuvenecidas, llenas de luz y con un plus de brillo en la mirada. Pero, ¿sabes realmente qué es? ¿Dónde se puede pinchar? ¿Cuánto duran sus efectos? ¿Tiene contraindicaciones? Responde el experto.


Sabías que…

El bótox se descubrió por casualidad. Era un medicamento que se inyectaba en la zona
orbicular en pacientes con estrabismo. Con el tiempo, los médicos se dieron cuenta de que, como consecuencia, esos pacientes no desarrollaban arrugas alrededor de los ojos. Et… ¡Voilà! Acababa de nacer su uso estético.

Imbatible a la hora de rejuvenecer el rostro, sobre todo si se habla del tercio superior, la toxina botulínica de tipo A, es la reina de los tratamientos estéticos en todo el mundo. No rellena, no es permanente y no deja el rostro hinchado, pese a su mala fama. La única condición es ponerse en manos de buenos profesionales.

Pero… ¿Qué es el bótox?

Es el nombre popular con el que se le conoce a la toxina botulínica tipo A purificada, utilizada en cosmética. Es una proteína que, una vez tratada y en dosis mínimas y absolutamente controladas, se emplea para relajar los músculos faciales y evitar las arrugas, entre otras bondades.

¿Cómo funciona?

El bótox actúa relajando temporalmente ciertos músculos del rostro, eliminando o atenuando las arrugas de expresión, dejando la piel tonificada y tersa y devolviendo toda su luminosidad a la cara. Eso sí, sus efectos no son permanentes, cuando la toxina desaparece por completo, vuelven a reaparecer las arrugas.

¿Dónde se puede infiltrar?

En la frente, el entrecejo, y las llamadas ‘patas de gallo’ alrededor de los ojos, es decir, las que se sitúan en el tercio superior de la cara. Pero la buena experiencia con esta toxina y las investigaciones, han demostrado que tiene otros usos igual de eficaces. Si se pincha alrededor de la nariz, el labio baja, no se ven las encías y se suaviza el surco nasolabial.
También es muy efectivo en el control del exceso de sudor, ya que consigue paralizar las glándulas sudoríparas.

¿Duele? ¿Necesita anestesia?

El bótox se aplica mediante la utilización de unas agujas muy finas debajo de la piel, en el músculo correspondiente, por lo que no tiene que causar dolor, si acaso una pequeña molestia totalmente soportable. El tratamiento no requiere anestesia, es ambulatorio y no deja cicatrices.

¿Cuántas sesiones son necesarias?

Por lo general solo es necesaria una única sesión, y los resultados se aprecian a partir del tercer día de la aplicación.

¿Cuánto tiempo duran los efectos?

Alrededor de cuatro y seis meses, momento en el que se aconseja repetir el tratamiento para potenciar los resultados, dado que el bótox actúa a largo plazo ‘reeducando’ a los músculos para que se contraigan con menos fuerza y se suavicen las arrugas. Eso sí, no se aconseja inyectar la toxina botulínica más de dos veces al año, para evitar la formación de anticuerpos que anulen su efecto de manera definitiva.

¿A partir de qué edad se puede aplicar?

Una vez llegado a los 30 años, se puede utilizar bótox para prevenir las arrugas, aunque lo habitual es que los pacientes acudan a las clínicas cuando ya tienen las arrugas y líneas de expresión bastante marcadas.

¿Tiene efectos secundarios?

Los efectos más temidos del bótox a menudo ocurren por un exceso en el tratamiento o por una aplicación inadecuada que produce una inclinación artificial de las cejas. Esto da lugar a un aspecto ‘paralizado’ en el que el paciente no puede mover las cejas y aparece la pérdida de expresividad facial. También puede resultar, si no se aplica adecuadamente, la aparición de asimetrías faciales que pueden resultar en caídas parciales de un párpado. Por ello, para evitar cualquier susto, lo mejor es ponerse en manos de un profesional experto.

EFECTO BÓTOX ¡EN CASA!

Si quieres obtener un efecto parecido al de la toxina botulínica de manera sencilla en casa prueba con una mascarilla con vitamina E, te dará ese efecto tensor tan buscado y te aportará un plus de luminosidad al instante. Mezcla en un recipiente una yema de huevo, dos cucharadas de leche líquida, una cucharada de miel y otra de zumo de limón. Aplícalo sobre tu cara completamente limpia y deja que actúe durante 10 minutos. Repite la operación un par de veces al día.