Llevar una alimentación sana es una herramienta fundamental para evitar inflamaciones crónicas en el cuerpo.


Este problema puede traer consigo un mayor riesgo de padecer cáncer, enfermedades cardíacas, diabetes, artritis, depresión o Alzheimer. Hay una serie de alimentos que debemos incluir en nuestra dieta para combatir la inflamación del organismo.

La inflamación crónica no solo puede venir derivada de un golpe o una contusión, sino también de una mala alimentación. Esta última es la causante de que la inflamación persista día a día sin que exista un agente externo de por medio. Afortunadamente, hay muchos alimentos que tienen poderes antiinflamatorios para prevenir estos problemas de salud.

Bayas, uvas, pescados grasos y aceite de oliva virgen extra
Frutas como las fresas, los arándanos, las frambuesas y las moras contienen fibra, vitaminas y minerales para hacer frente a los problemas de inflamación. Estas bayas, además, poseen antocianinas, unos antioxidantes con efectos antiinflamatorios. También contienen antocianinas las uvas, además de resveratrol, dos compuestos antioxidantes que tienen muchos beneficios para la salud.

Algo parecido sucede con los ácidos grasos omega-3 de pescados grasos como la sardina, el arenque o la caballa, compuestos que también tienen efectos antiinflamatorios. Asimismo, son muy importantes las grasas saludables del aceite de oliva virgen extra. Un producto que posee un importante aporte de oleocantal, un antioxidante que se ha llegado a comparar con los efectos antiinflamatorios del ibuprofeno.

Brócoli, aguacates, té verde, pimientos, chocolate negro y tomates
Otro alimento que reduce la inflamación es el brócoli, gracias especialmente a que contiene un antioxidante como el sulforafano. Los aguacates cuentan con azúcar AV119, un compuesto que reduce la inflamación en las células jóvenes en la piel. El té verde, por su parte, también posee una sustancia antiinflamatoria que es la epigalocatequina-3-galato.

Los pimientos poseen grandes propiedades antiinflamatorias gracias a la quercetina, un flavonol con efectos antioxidantes. El chocolate negro está repleto de antioxidantes como los flavanoles, que reducen la inflamación y mantienen saludables las células endoteliales que recubren las arterias.

Uno de los antioxidantes con mejores propiedades antiinflamatorias son los licopenos. Una sustancia que se encuentra sobre todo en los tomates y que es capaz de reducir los compuestos proinflamatorios relacionados con varios tipos de cáncer.

Una dieta sana en la que se incluyan todos estos alimentos va a ayudar a nuestro organismo a prevenir cualquier problema de inflamación. Sobre todo si hemos sufrido algún golpe o contusión y no queremos que la lesión se cronifique.