Este tipo de productos poseen una amplia variedad de nutrientes o vitaminas que tienen efectos beneficiosos en el cuerpo. Hoy hablamos de sus ventajas y os contamos si son más saludables que el resto.


Este tipo de alimentos se han convertido, con el tiempo, en el perfecto comodín para todas las dietas. ¿Quieres adelgazar? ¿Quieres estar sano? ¿Quieres mejorar tu estado de ánimo? La respuesta a todas estas cuestiones (y otras muchas) siempre acaba con una recomendación basada en aumentar el consumo de alimentos integrales. No obstante, ¿qué sabemos realmente sobre ellos? ¿Parecen ser más saludables o realmente lo son?

¿Integrales o refinados?

La ventaja que poseen los alimentos integrales, frente a los refinados, es que no poseen aditivos, colorantes o conservantes. Sustancias que no son beneficiosas para el propio organismo, pues no aportan los nutrientes necesarios para realizar los procesos vitales del cuerpo. Asimismo, este tipo de productos refinados aumenta la ingesta de calorías y disminuye el de las vitaminas o minerales lo que puede desembocar en problemas intestinales o crear un desequilibrio de la flora intestinal.

Entonces, si este tipo de alimentos son poco beneficiosos para el funcionamiento del propio cuerpo, ¿Por qué los seguimos comiendo? Básicamente, porque nos hemos acostumbrado a su sabor y desconocemos la cantidad de aditivos que hay detrás. Por este motivo, cuando las personas empiezan a comer alimentos integrales les choca el sabor que tienen.

Ricos en fibra

Se suele recomendar tomar alimentos integrales cuando se está realizando alguna dieta para perder peso. No obstante, no es porque sean más ligeros, porque tienen el mismo número de calorías un alimento refinado que uno integral. La diferencia se encuentra en que el segundo tiene un doble contenido en fibra. Este carbohidrato tiene la ventaja, en el caso de las dietas, que es muy saciante y llena antes a la hora de comer.

¿Es o no es integral?

La principal polémica que suscitan este tipo de alimentos es su etiquetado. En ocasiones, podemos ver como determinados productos están clasificados y constan como integrales, cuando realmente no lo son.

Entonces,te estarás preguntando, ¿cómo es posible que tenga una etiqueta de producto integral si no lo es? Según la ley del etiquetado nutricional se puede denominar integral a un producto que posea más fibra de lo normal, pero realmente lleva los aditivos y los procesos que tachabamos como perjudiciales para la salud.

Es importante fijarse en el etiquetado de los productos. Por ejemplo, para que el pan sea integral debe superar el 75 % de harina integral y la pasta debe tener en su etiquetado un 100% de sémola de trigo integral.

integral

Lleno de beneficios

Además de su poder saciante y de ser alimentos ricos en fibra, por lo que ayudan a combatir el estreñimiento y regular el tránsito intestinal, tienen otros grandes beneficios. Para empezar, también, reducen el riesgo de sufrir alguna enfermedad cardiovascular. Esto se debe a que poseen su alto porcentaje de fibra dificulta la absorción de las grasas y los azúcares.

Además, tienen un alto nivel de antioxidantes lo que retrasa los primeros signos de edad es, por tanto, antienvejecimiento, combatiendo las arrugas y la flacidez. Asimismo, ayudan a la diabetes porque regulan el contenido de azúcar en la sangre.

Según los últimos estudios se ha determinado que también frena la aparición de padecer cáncer colorrectal, porque son productos ricos en butirato, es decir, un ácido graso que estimula las defensas del organismo.

¿Es recomendable?

Según la Organización Mundial de la Salud para mantener una dieta sana es aconsejable incluir alimentos integrales (como puede ser el maíz, la avena o el arroz que no ha sido procesado) en ella. O, al menos, productos ricos en fibra y vitaminas. Los aportes nutricionales que otorgan estos productos integrales favorecen a nuestra salud y ayudan a la prevención de enfermedades como ya hemos destacado en los beneficios que tienen.

Este tipo de alimentos tienen cualidades naturales necesarias para el correcto funcionamiento del organismo, que el resto de productos carecen por los procesos a los que se han sometido.

Panes integrales ¿cuál es tu favorito?

Pan de centeno: Posee una alta concentración de hidratos de carbono, lo que hace que sea más saciante. Además, ayuda a regular el tránsito intestinal ya que actúa suave y natural por tener un alto contenido en fibra.

Pan de espelta: Esta variedad es rica en minerales y en vitaminas. Además, está constituido por todos los aminoácidos esenciales, especialmente el triptófano, asociado al buen humor.

Pan de maíz: Esta variedad se elabora con harina de maíz por lo que es apto para celíacos. Además, su bajo contenido en purinas hace que, también, las personas con ácido úrico alto puedan tomarlo sin problemas.