Lo que comes y lo que haces en tu día a día puede hacer que tu esperanza de vida aumente (o, por el contrario, disminuya). Apunta estos tips y… ¡súmate años!


Comer 3 naranjas

Si a las dos piezas de fruta que debes comer obligatoriamente al día le sumas una tercera, reduces un 15% el riesgo de sufrir un infarto. Y si además, le añades una cuarta pieza, lo disminuyes un 20%.

Y es que la fruta es cardioprotectora por su riqueza en potasio, fibra, ácido fólico, antioxidantes y fitoquímicos. Pero no vale cualquiera, opta por las naranjas, que ayudan a reducir la presión sanguínea, y las frutas del bosque, que reducen el colesterol malo y aumentan los niveles de óxido nítrico, una molécula que hace que los vasos sanguíneos se relajen.

Caminar 30 minutos al día

Un estudio de la Universidad de Sidney (Australia) demostró que pasar más de 4 horas al día sentada aumentaba el riesgo de cáncer y se incrementaba todavía más a partir de 8 horas. No hace falta que te machaques en el gimnasio, saca tus deportivas, ponte algo cómoda y sal a caminar.

Si lo haces 30 minutos al día reducirás los niveles de colesterol malo (LDL) y aumentarás los de colesterol bueno (HDL).

Dormir del lado izquierdo

Dormir sobre el lado izquierdo favorece el drenaje linfático y ayuda a que el corazón bombee con más facilidad. Además, recuerda que dormir mal acarrea nervios, cansancio e irritabilidad, pero también aumenta el riesgo de padecer un ataque al corazón. De hecho, las personas con problemas para conciliar el sueño tienen un 45% más de posibilidades de sufrir un infarto.

Tomar una taza de té verde

Quien dice verde, dice también rojo o incluso negro. Si eres fan del té debes saber que, además, es el aliado estrella para cuidar tu corazón. Y es que las personas que toman una taza de té al día tienen un 35% menos de posibilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares, ya que esta bebida previene los depósitos de calcio en las arterias. Pero, para beneficiarte de todas sus propiedades, tómalo siempre sin azúcar.

Y si eres de las que no pueden sobrevivir sin café, al menos reduce su ingesta a uno o dos al día, ya que el café es una bebida bastante irritante y un consumo excesivo puede provocar úlceras y dañar tanto el intestino como el estómago.

Practicar sexo 2 veces por semana

Evita situaciones que te alteren y busca la manera de relajarte y desconectar cuando te sientas muy nerviosa. Una buena forma es practicar sexo, ya que está comprobado que mantener relaciones sexuales al menos dos veces por semana reduce al 50% las posibilidades de sufrir enfermedades del corazón.

Esto se debe a que no solo aumenta nuestro ritmo cardíaco, sino que se mantienen en equilibrio los niveles de estrógenos y testosterona, algo muy importante, ya que el desequilibrio de estas hormonas puede provocar, por ejemplo, osteoporosis.

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Presumir de sonrisa

Un estudio realizado conjuntamente por las Sociedades Españolas de Cardiología y de Periodoncia, ha demostrado que las personas que padecen una enfermedad en las encías tienen hasta un 50% más de riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular.

Y es que una infección de encías (gingivitis) que no se resuelve pronto, puede derivar en una periodontitis y, la gran cantidad de bacterias que se alojan debajo de las encías pueden llegar a pasar al torrente sanguíneo y llegar al corazón. Por tanto, cepíllate los dientes 3 veces al día, utiliza siempre colutorio y acude al dentista cada 6 meses.

Beber 2 vasos de leche desnatada

El calcio no solo resulta importante para la formación de huesos y dientes, también contribuye a la buena salud de los músculos, entre ellos del corazón. Por ello, beber dos vasos de leche desnatada al día puede ayudar a alargar los años de vida.

Ponerse zapatillas en casa

La inflamación es una respuesta biológica normal a los estímulos dañinos y aparece cuando nuestro cuerpo quiere aislar y destruir a un agente y reparar el tejido u órgano dañado.

Al caminar descalzos habitualmente nos provocamos una inflamación innecesaria en los pies que puede tener secuelas en todo el organismo, ya que se ha relacionado con enfermedades degenerativas como el Alzheimer, el cáncer, las enfermedades autoinmunes o la diabetes, así que olvídate de caminar descalza en casa.

Reirse y estar de buen humor

Un informe de la Sociedad Española de Neurología ha demostrado que las personas que se ríen cada día y gozan de buen humor viven hasta 4 años más.

Quienes experimentan a menudo emociones positivas tienen niveles más bajos de inflamación sistémica, lo que a su vez reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y osteoporosis, entre otras patologías crónicas.

Merendar 5 nueces

No existe una varita mágica que evite que el cerebro envejezca. Sin embargo, comer nueces puede ponerle freno al deterioro cognitivo. Esto se debe a que contienen suficientes antioxidantes para pararle los pies a los dañinos radicales libres. ¿Más? Un estudio de la Academy of Nutrition and Dietetics (EE.UU) también comprobó que comer 5 nueces al día mejora el funcionamiento del corazón y previene enfermedades como la esclerosis y la depresión.

Bailar, bailar, bailar

Si tienes la presión arterial no lo dudes, el baile debe convertirse en imprescindible en tu vida. Así lo demuestra un estudio de la Universidad de Granada, que ha llegado a la conclusión de que tres sesiones semanales de baile mejoran la hipertensión y la calidad del sueño al cabo de 8 semanas.

Sufrir un poquito de estrés

Sí, lo has leído bien, sufrir un poco de estrés en tu día a día puede ayudarte a vivir durante más años. Así lo asegura Richard l. Morimoto, Profesor de Biología Molecular de la Universidad de Northwestern (EE. UU.) y principal autor de la investigación que confirma que una pequeña dosis de estrés, logra tensionar la mitocondria (que viene a ser como la ‘batería’ de la células).

Ante eso, el núcleo de las células se activa y, en un afán de protegerse, evitan fallos como la acumulación de proteínas dañadas, típico de enfermedades degenerativas como el alzhéimer o el párkinson.