La cesta de la compra puede aumentar considerablemente si la llenamos de productos orgánicos, biológicos o ecológicos… pero ¿merecen la pena?.


Los productos ecológicos deben estar libres de aditivos, pesticidas y otros químicos, aunque estos están debidamente autorizados por los autoridades sanitarias y no representan peligro para la salud. Pero evitarlos se ha convertido en todo un reto a la hora de hacer la compra.

1- CARNE

Según la Normativa Europea de Producción Agraria Ecológica para que una carne reciba esta denominación los animales deben pastar al aire libre, en pastizales ecológicos y se prescinde de antibióticos y fármacos preventivos de enfermedades, ya que estas se tratan con productos naturales.

También podrán pastar en terrenos comunes, siempre y cuando lleven al menos tres años libres de pesticidas o insecticidas.

Una de las premisas de la ganadería ecológica es garantizar el bienestar animal, por lo que no deben estar hacinados en sitios cerrados y el matadero donde se sacrifica al animal y la carnicería donde se vende la carne deben cumplir también unas condiciones específicas.

En qué afecta esto a su precio?, por ejemplo, el pollo ecológico puede llegar a costar hasta 10 €/kg aproximadamente frente al pollo convencional que ronda los 3,90 €/kg. Y un kilo de ternera ecológica llega a los 23 € frente a los 14 € de la convencional.

2- VERDURAS

La fruta y verdura ecológica no contienen conservantes ni aditivos de origen químico. Durante su cultivo no se utilizan fertilizantes químicos ni plaguicidas, sólo medios naturales y fertilizantes orgánicos.

También se sigue su ciclo natural a la hora de cosecharlos. Por ejemplo, los tomates son una de las verduras donde más transformaciones genéticas se hacen para conseguir su rápida maduración: se consigue que maduren de manera uniforme y se pongan rojos de golpe, pero a cambio pierden parte de sabor y olor.

En el cultivo de un tomate ecológico se respetan sus ciclos de crecimiento y no se le aplican productos artificiales. Su aspecto será variable, con algunas imperfecciones incluso y maduran de forma desigual, siendo su sabor más sabroso.

Eso sí, el precio llega a los 5,70 € el kilo frente a 1,99 € de los normales, casi siempre de invernadero. En el caso de las lechugas, varía de 1,35 € la pieza frente a 0,89 €.

3- HUEVOS

La principal diferencia es la calidad de la vida de las gallinas ponedoras. El código impreso en la cáscara de un huevo ecológico comenzará con un 0. Al proceder de una gallina ecológica, esta no habrá ingerido pesticidas, antibióticos ni hormonas.

Su precio ronda los 5,98 € la docena. En los convencionales, las gallinas están encerradas en jaulas o en naves abarrotadas. Además, contarán con los restos químicos que contenga el pienso con el que se alimentan: 1,50 € la docena. La tonalidad de la yema del huevo depende del pienso que consuma.

4- ACEITE

En el olivar tradicional no se utilizan ni fertilizantes químicos ni pesticidas para luchar contra las plagas ni eliminar malas hierbas. Solamente se emplean recursos naturales y siempre con métodos que respeten el medio ambiente.

Para producir un aceite de oliva ecológico es necesario que las aceitunas estén totalmente sanas y en su punto de maduración. Además, se deben molturar el mismo día que se recolectan pues su almacenamiento podría deteriorar la calidad del AOVE.

Una vez se ha extraído el aceite, se almacenará en depósitos de acero inoxidable con luz y temperaturas controladas. Esto puede conllevar una producción menor, un 25% aprox. El aceite ecológico contiene más nutrientes que el convencional debido a que, al no contener pesticidas, sus propiedades se conservan intactas.

El precio oscila entre el 4,99 € en el cultivo tradicional y los 8,50 € en el ecológico.

5- PESCADO

Existe cierta confusión al hablar de pescado ecológico. Para tener esta certificación, debe estar sometido a controles sobre su pesca y alimentación. El pescado salvaje debe llevar una etiqueta que acredita que ha sido pescado de forma sostenible.

El procedente de la acuicultura, también debe indicar con etiqueta si ha sido criado de forma ecológica. Para que sea así, es necesario que haya pasado por un sistema de cría y producción sostenible y totalmente respetuoso con el medio ambiente. Su alimentación ha de ser equilibrada y controlada y no estar masificados.

Para ello, se deben usan piensos ecológicos certificados y especiales que no incluyen harinas cárnicas ni tipo alguno de organismo genéticamente modificado. En su composición solo habrá vegetales de cultivo ecológico y harinas de pescado certificada y sostenible. Un kilo de bacaladitas ‘normales’ cuesta 1,95 € y el de acuicultura sostenible 8,95 €.