Este plan no es magia, es simplemente una mezcla de alimentos que sirven para desintoxicar y depurar el organismo. Eso sí, para lograr los mejores resultados, debes completar la dieta con una rutina de ejercicio regular.


Desayuno, siempre el mismo

Todos los días igual:
•30 g de avena en polvo
•200 ml de leche desnatada sin lactosa
•4 nueces
•canela
•10 uvas pasas
•jengibre
•semillas de lino
•semillas de chía
•1 cucharada de cacao en polvo sin azúcar.

Preparación:
Si lo tomas en frío mezcla todos los ingredientes y bate. 4 Si lo tomas en caliente
primero pon a hervir los copos de avena en leche y cacao hasta que espese y haz una papilla. Después añade el resto y tómalo recién hecho. En ambos casos puedes acompañarlos de té verde.

Propiedades:
La avena contiene proteína vegetal, fibra, vitaminas y minerales. Además, ayuda a bajar el colesterol.

El jengibre mejora la digestión. Las semillas de chía evitan el estreñimiento. La leche desnatada sin lactosa aporta una buena cantidad de proteína y calcio sin problemas de digestión.

Las nueces son ricas en Omega 3, hierro, minerales y proteína vegetal. El té verde, además de ser un gran antioxidante, es lipolítico y drenante.

Las uvas pasas contienen resveratrol, un potente antioxidante, pero también fibra y fructosa, necesaria para mantenernos activos durante todo el día.

El cacao sin azúcar contiene flavonoides antioxidantes, grasas saludables y sustancias estimulantes que nos ayudan a seguir la dieta sin bajar nuestro estado de ánimo. La canela ayuda a regular la glucemia.

Meriendas y tentempiés

Elegir dos diferentes cada día:
•75 g de piña + 1 naranja + 100 g de queso fresco batido 0%
•75 g de frutos rojos + 1 limón + 100 g de queso fresco batido 0%
•75 g de fresas + 1 naranja + 100 g de queso fresco batido 0%
•1 kiwi + 1 manzana + 100 g de queso fresco batido 0%

Preparación:
Mezcla todos los ingredientes en la licuadora. También puedes sustituir el queso batido por
yogur bífidus. A media mañana acompaña de té verde y para merendar de infusión sin teína.

Propiedades:
Antienvejecimiento La proteína del queso contribuye a mejorar la masa muscular, por lo que mantiene firme y tersa la piel evitando el descolgamiento.

Protector La vitamina C de las frutas combate los radicales libres y ayuda a la producción de colágeno, responsable de la reparación de las células de la piel.

Detoxificante gracias a la fibra de las frutas y su efecto drenante. Rejuvenecedor por los polifenoles de las frutas.

Comidas y cenas

Elegir dos combinaciones distintas al día de cualquiera de las dos opciones:
Va en gustos, aunque en principio puede apetecer más la opción caliente en esta época del año. Hay que recordar que la verdura cocida es más digestiva, por lo que se recomienda consumirla así por la noche. Durante el día, además, puede ser más apetecible algo frío
y por la noche más reconfortante un caldo calentito.

Opción fría:
•500 g de espinacas
•1 ramita de apio
•1 manzana
•1/2 pepino
•1 zanahoria
•2 ½ remolacha cocida
•1 naranja
•1 limón

Mezcla todos los ingredientes en la batidora hasta conseguir un puré. Antes de consumir también puedes añadir o mezcla una cucharada de aceite de oliva virgen extra.

Opción caliente:

•150 g de brócoli
•3 dientes de ajo
•150 g de repollo
•1 cebolla
•1 tomate
•150 g de alcachofas limpias
•1 ramita de apio
•1 puerro
•3 dientes de ajo
•1 ramita de perejil
•1 chorrito de limón

Cuece todos los ingredientes a fuego lento en un litro de agua. Después tritura o bate para
conseguir un caldo o un puré.

Tanto en la comida como en la cena, los caldos, purés o smoothies deben ir acompañados siempre de proteína en pequeña cantidad:
•1 huevo cocido
•150 g de pollo, ternera, pescado blanco o azul, carne de conejo, tofu…

También si quieres puedes cocer la carne o el pescado directamente con las verduras y triturar muy bien todo junto.