El dolor de espalda es uno de los problemas más comunes, pero también más dolorosos. Aprender a prevenirlo y a solucionarlo es posible, pero debes seguir unas pequeñas pautas


Después de las infecciones, el dolor de espalda es la segunda causa más frecuente de consulta médica. ¿Sabías que este problema no viene dado únicamente por lesiones y contusiones? Incluso nuestras emociones influyen. Y no solo eso, el dolor de espalda puede estar causado como reflejo de la inflamación de uno de nuestros órganos internos. Sigue leyendo, te lo contamos todo.

¿Por qué a mi?

Existen diversos factores de riesgo que hacen que unas personas sean más propensas que otras a sufrir dolor de espalda. Por ejemplo la edad. Y es que con el paso del tiempo las estructuras que componen la columna vertebral se desgastan, causando dolores y molestias en la espalda y el cuello. También la constitución influye. Si padeces de sobrepeso, cuidado, la columna deberá soportar mayor presión, en especial en la zona lumbar.

Así puedes plantarle cara

1- Mantente positiva
Aunque te parezca una tontería, las emociones negativas también pueden afectar mucho a tu espalda. ¿Sabes que el estrés y la ansiedad hacen que se vea afectada la zona de las lumbares y los trapecios? Y no solo eso, si lo que sientes es rabia, se verán afectados los romboides. Por ello intenta mantenerte calmada y controlar el estrés y la ansiedad con técnicas de relajación como la meditación.

2- Vigila tu postura en el coche
Recuerda no apoyar el brazo en la ventanilla y sujeta el volante con las dos manos. Si no mantienes tu equilibrio postural puedes sufrir una tendinitis. Además, cuando camines hazlo con la cadera hacia delante. Y si vas a estar de pie mucho tiempo, cambia el apoyo de los pies cada 15 minutos.

3- ¡Ojo en la oficina!
La columna debe estar en posición recta, con un soporte lumbar, ya sea el respaldo de la silla o un cojín. Los brazos deben alcanzar el teclado sin forzar las articulaciones de nuestras extremidades y los pies con las plantas bien apoyadas en el suelo. En cuanto a la vista, los ojos deben quedar alineados con la parte superior de la pantalla.

dolor espalda


4- Bebe mucha agua
Debes mantenerte siempre muy hidratada. Los discos vertebrales, encargados de absorber las presiones que recibe la columna a lo largo del día, están formados en gran parte por agua y, a medida que realizamos actividades, se van deshidratando, lo que puede provocar que las vértebras se desgasten más fácilmente. Para evitarlo, es fundamental que tomes al menos 2 litros de agua al día. Si te cuesta mucho, alíate con las infusiones, pero no hay excusas que valgan.

5- Duerme en la postura correcta
La postura fetal (de lado, espalda recta y un pequeño cojín entre las piernas) es la más adecuada para que la columna descanse correctamente.

¿Has tomado nota de todo? Entonces sigue bajando y empieza desde hoy a practicar estos tres ejercicios específicos para el dolor de espalda.