El relax y el cambio de hábitos en verano y vacaciones se traducen en un aumento medio por persona de tres kilos más. No desesperes, si sigues estos tips evitarás coger peso sin apenas esfuerzo.


¿Cuántas veces has buscado alivio a la ansiedad, la ira, la soledad o la baja autoestima en el chocolate, el helado o las patatas fritas? Lo malo es que ese alivio momentáneo no soluciona el problema, sino que añade nuevas razones para la ansiedad, en forma de kilos de más.

La clave es aprender a valorar la cantidad y calidad de los alimentos que tomas y, si te pasas, calcular las calorías extra para compensar los excesos con platos que contengan menos calorías en la siguiente comida.

1- Picotea, pero siempre sano

¿Qué puedes comer entre horas? Un yogur o una porción de queso desnatado con un biscote integral, una pieza de fruta, un par de galletas integrales, una zanahoria, un tomate, una lata pequeña de berberechos, mejillones al vapor, una loncha de jamón serrano o cocido sin grasa… Que estés de vacaciones no significa comer mal, si vas a la piscina llévate contigo la merienda y así no caerás en tentaciones.

2- Consume Más proteínas

No se trata de obsesionarse, sino de aumentar un poco el aporte de proteínas como el pollo, el pavo o los huevos, y acompañarlos de caldos de verduras depurativos o zumos de frutas antioxidantes. De esta manera tu metabolismo se acelerará y quemará más grasa a lo largo del día.

3- Pásate a la versión integral

Los alimentos integrales por lo general engordan lo mismo que sus versiones clásicas, sin embargo, aportan un plus de fibra que te ayudará a mantener la regularidad intestinal durante tu viaje. El cambio de hábitos muchas veces produce estreñimiento, estos productos te ayudarán a evitarlo, opta por el pan o el arroz integral, lo notarás.

4- Desayuna siempre

El desayuno es la comida más importante del día. Si quieres compensar los excesos de comidas anteriores no recurras a saltártelo, con esto lo único que conseguirás es ralentizar tu metabolismo y quemar grasa más lentamente. Opta por desayunos con fruta fresca acompañada de proteína, como por ejemplo una tortilla francesa, te aportará energía sin sumar prácticamente calorías.

5- No sin tu botella

Tu botellita de agua será tu gran aliada este verano. Muchas veces sentimos que tenemos hambre cuando en realidad lo que pasa es que estamos deshidratados. No olvides llevar contigo tu botella a todas partes, te sentirás hidratada en todo momento y te dará sensación de saciedad cuando te entre la gula de algo dulce. Además, el agua es indispensable para la eliminación de líquidos.

6- No olvides el pescado

El consumo de ácidos grasos esenciales es clave para nuestro sistema inmunitario, digestivo y nervioso. Una dieta equilibrada tiene que contar con un mínimo de 4 raciones de pescado a la semana. Elige sus versiones más ligeras (como a la plancha o al horno) y no olvides tomar un consumo moderado de aceite de oliva y frutos secos, te ayudarán a reducir la grasa corporal.

7- Reduce el alcohol

Las vacaciones muchas veces se prestan al descontrol con el alcohol, así que deja su consumo solo para una de las comidas diarias, siempre de forma moderada, y escoge preferiblemente vino o cerveza, son mejor que los destilados mezclados con bebidas azucaradas. Éstos contienen muchas calorías y salvo casos excepcionales, puedes ahorrártelas.

8- Cuidado con el ‘todo incluido’

Los buffets libres pueden ser muy peligrosos si no tenemos control sobre nosotros mismos. Antes de lanzarte a llenar tu plato, tómate unos segundos, date una vuelta para analizar qué hay exactamente y qué es lo que más te conviene. Una vez tengas las ideas claras no te excedas con las cantidades. Puedes permitirte un plato un poco más calórico, como el postre, pero compénsalo eligiendo ensalada o verdura en tus guarniciones.

9- Mejor en casa

Si has optado por un apartamento o un hotel con media pensión, evita todo lo que puedas comer fuera de casa. En los restaurantes el gasto de aceite es superior al que se emplea al hacer comida casera. Lo ideal es que consumas entre 1-3 cucharadas al día. Recuerda que cada cucharada de aceite de oliva contiene unas 90 calorías, que no es poco.

10- productos sustitutivos

Las barritas o natillas sustitutivas pueden ser una buena alternativa para compensar los excesos a lo largo del día. Si en el almuerzo te has excedido mucho, puedes cenar un par de barritas sustitutivas y de esta manera compensarás un poco las calorías. Pero no olvides que estos productos son para ocasiones especiales, no los tomes como rutina diaria, es mejor que te cuides siempre.

11- Camina, camina y camina

Siempre que te sea posible, busca el momento para caminar. Si estás de visita en una ciudad, planifica tus excursiones por zonas y hazlas a pie. Si estás en un destino fijo, como una casa o apartamento vacacional, busca un momento del día para salir a correr, aunque sea unos minutos. En la playa intenta no quedarte tumbada en la toalla y date un paseo largo por la orilla.

12- Descansa más

Durante la noche el cuerpo gasta energía, por lo que se recomienda dormir entre
7 y 9 horas diarias. Además, la falta de sueño hace que las hormonas implicadas en la regulación del apetito se desequilibren. En concreto la leptina, una hormona que regula el efecto saciante y se encuentra en niveles bajos cuando no se descansa bien, lo que hace que acumules grasa.

13- Ojo con los refrescos

Aunque no supone un gran problema tomar bebidas light o zero, ya que no aportan casi calorías, es mejor que intentes beber agua, es más saludable. Si no puedes evitarlo, recuerda que los refrescos light no pueden superar la cantidad de medio litro al día (y mejor fuera de las comidas).

14- Compensa con Détox

has hecho comidas muy copiosas y ya has cogido algún kilito, no desesperes. Una buena opción para deshacernos de ellos rápidamente es recurrir a los batidos détox para limpiar el organismo y mantener tu báscula a raya. Los détox no son otra cosa que una mezcla de verduras y frutas frescas. De esta forma se consigue una bebida, que sin ser calórica, aporta energía, es saludable y a la vez depurativa, siendo además fuente de vitaminas, minerales y antioxidantes.

15- Frutas y vegetales: mejor crudos

Al cocinarlos se pierden parte de sus propiedades nutricionales. Mejor opta por tomarlos crudos, al organismo le llegará más cantidad de fibra, el proceso de digestión requerirá más gasto calórico y además te saciarás antes.