En el 89% de las revisiones rutinarias se detectan alteraciones que, aunque no sean graves, deben ser tratadas médicamente. Toma nota, porque lo que preguntas a tu médico en la consulta es clave para asegurarte de que todo está bien.


A partir de los 45 años debes iniciar las revisiones periódicas, ya que la probabilidad de encontrar enfermedades que precisen tratamiento aumentan con la edad.

¿Tengo alta la tensión?

Tener controlados los niveles de la presión sanguínea es necesario para prevenir enfermedades cardiovasculares. Si habitualmente está entre 120/80 mmHg, los parámetros son normales. Con un tensiómetro se presionará el brazo y con un estetoscopio se detectará el sonido del pulso en la arteria. Lo ideal es controlar la tensión al menos una vez al año.

¿Debo bajar el colesterol?

Aunque el colesterol es una sustancia que se encuentra en nuestro cuerpo de forma natural, este se convierte en un problema cuando el nivel en sangre es excesivo. Pregunta a tu médico sobre tus niveles de colesterol bueno (HDL) y malo (LDL). Lo ideal es que éste último se encuentre por debajo de 100 mg/dl, ya que las cifras por encima de 160 mg/dl son peligrosas.

¿Son normales mis deposiciones?

Aunque en realidad no existe una evacuación intestinal ‘normal’, porque cada persona es un mundo, sí debes hablar con tu médico si te preocupa que tus deposiciones sean un síntoma de algo más importante: desde alergias alimentarias, enfermedades intestinales, obstrucciones o problemas de vesícula biliar.

¿Funciona bien mi tiroides?

La hormona tiroidea controla muchas de las actividades de nuestro cuerpo, incluso la velocidad en la que quemamos calorías y lo rápido que late el corazón. Dependiendo de la cantidad de hormonas que produzca, ya sea mucha o poca, se puede experimentar un gran cansancio o importantes subidas y bajadas de peso sin motivo. Si crees que algo va mal lo mejor es que lo consultes con tu médico para que te hagan una analítica de sangre.

¿Por qué no puedo dormir?

El insomnio es un mal frecuente que afecta al descanso de cada vez más personas. Sus causas son múltiples: malos hábitos, abuso de ciertos medicamentos, un horario de trabajo inadecuado, estrés… Pero cuando se convierte en un problema crónico es esencial consultarlo, ya que puede venir dado por otros problemas de salud mayores como trastornos psiquiátricos, enfermedades neurológicas, reumatológicas, digestivas…

Me ha cambiado la forma de un lunar, ¿puede ser malo?

A pesar de que la mayoría de cambios de dimensión, forma y color de los lunares se deben simplemente a un aumento benigno del número de células pigmentadas, cualquier lunar que tenga aspecto anormal debe examinarse con mucho detenimiento. Probablemente el doctor solicitará más información sobre los últimos cambios del lunar junto con el historial familiar para evaluar el posible riesgo.

Últimamente estoy triste, ¿es depresión?

La salud mental es igual de importante que la salud física. Si una persona sufre tristeza o melancolía reiterada y no tiene ganas de hacer nada durante un tiempo prolongado, también debe comentarlo con su médico. Tras varias preguntas, éste le diagnosticará si padece algún grado de depresión o si solo se debe a apatía pasajera producida, especialmente ahora, por la pandemia del coronavirus.

¿Están sanos mis pulmones?

Sufrir tos durante un mes o más es un síntoma temprano que revela que algo no está del todo bien en el sistema respiratorio. También tener dificultades al respirar puede ser otra señal de que tus pulmones están fallando y debes consultarlo con tu médico. La espirometría es una prueba que permite conocer el estado de los pulmones midiendo el aire que son capaces de inspirar y espirar.

¿Mis huesos están fuertes?

Es quizás una consulta más complicada, pero igual de necesaria, ya que gracias a ella se puede detectar la osteoporosis de forma precoz. Aunque en sus etapas iniciales no suele presentar síntomas, si sospechas algo, consúltalo. A través de rayos X o ultrasonidos se podrán medir la cantidad de calcio que tienen tus huesos. La edad ideal para hacerse la primera densitometría es a los 35 años.

¿Estoy perdiendo vista?

La vista es uno de nuestros cinco sentidos, y probablemente el más importante de todos ellos. No la descuides, pregunta por ella a tu médico y sométete a exámenes oculares frecuentemente. Los niños y ancianos deben mirársela cada dos años, los adultos entre 5 y 10 años. Excepto si ya eres consumidor de lentes de contacto, que conlleva una revisión anual.