Caminar es una de las formas más sencillas y accesibles de cumplir con el ejercicio diario recomendable, sin embargo, nunca nos decidimos a practicarlo. ¿Por qué?.


1- Establece una rutina gradual

Como ocurre con cualquier régimen de ejercicios, es recomendable establecer unos objetivos antes de comenzar con la actividad. Fijar una rutina de entrenamiento gradual nos permitirá ir adaptando a nuestro cuerpo a la actividad y evitar lesiones o desgarros musculares por el sobreesfuerzo. Debes tener paciencia.

2- Consigue un buen calzado

Optar por el calzado adecuado es de suma importancia, ya que usar uno incorrecto puede ocasionar problemas de salud. Precisamente, si no tiene el material adecuado, incluso, puede generar con el tiempo problemas en la columna vertebral.

3- Usa ropa adecuada

Sentirnos cómodos y ligeros es lo primero a tener en cuenta. En cuanto al tipo de tejido, hay que decantarse por uno que permita una total transpiración de nuestra piel hacia el exterior: algodón, tejidos tecnológicos adaptados…

4- Calentamiento completo

Debes empezar lentamente a caminar de forma que tus músculos no se esfuercen en exceso. Esto te ayudará a caminar durante más tiempo y a un mejor ritmo. Puedes probar a caminar entre 5 y 10 minutos a un ritmo lento y después aumenta progresivamente el ritmo.

5- Mantente a salvo

Si caminas al aire libre, esto conlleva ciertos peligros, por lo que debes hacerlo de forma segura. Presta atención al tráfico y manténte alerta. Debes caminar por la acera o, de no haberla, del lado izquierdo de la calle mirando hacia el tráfico.

6- Monitorea tus datos

Consigue un podómetro de forma que puedas contabilizar la cantidad de pasos que das al día. En muchos casos, puedes descargar aplicaciones gratuitas en tu smartphone con las que también podrás monitorear parámetros como la frecuencia cardiaca.

7- Aprovecha para recrearte

Es una buena manera de salir de la casa, obtener un poco de aire fresco y ver lo que el mundo tiene para ofrecerte. En lugar de pasar todo tu tiempo libre sobre el sillón, dedica un poco de tu ocio a esta actividad.

8- Cambia de ubicación

Las caminatas pueden ser actividades muy relajantes y placenteras, pero también pueden llegar a ser aburridas si las llevas a cabo por tu cuenta y recorriendo la misma ruta todos los días. Es recomendable variar de ruta. Puedes hacerlo por un parque, a lo largo de un sendero a la orilla de un río, a través de un bosque o a lo largo de un camino en una zona residencial.

9- Dedícale tiempo a estirar tus músculos

Durante un entrenamiento duro, los músculos experimentan numerosas contracciones que los dejan en un estado falso y acortado, por lo que sentirás rigidez y dolor si no intentas que vuelvan a su estado original estirando. Conseguirás reducir el dolor muscular y ayudará a que tus músculos vuelvan a su estado original.

10- Conviértelo en rutina

Los hábitos no nacen espontáneamente, se aprenden. Un hábito se forma como resultado de una acción que repites frecuentemente y que se ve reforzada por una consecuencia positiva. Si caminas lo suficiente a diario, probablemente no necesites dedicarle tiempo extra a ejercitarte.

No te olvides de… Acompañar tu rutina con una dieta saludable Nuestro cuerpo se adaptará mejor a los retos y tendrá los nutrientes y la energía necesaria para sobrellevar el esfuerzo físico.