Frutas, ¿Antes o después de las comidas?

El consumo de frutas siempre esté ligado a varias cuestiones: ¿La fruta es mejor antes o después de las comidas? ¿La fruta engorda?

Para poder responder esta pregunta primero debemos analizar qué composición tienen en nutrientes y agua.

Una fruta principalmente está compuesta por agua. El agua es acalórica, no tiene calorías y es fundamental para el desarrollo de la vida.

También está compuesta por hidratos de carbono. Los hidratos de carbono que tiene suelen ser sencillos, principalmente fructosa. Estos tipos de hidratos de carbono, suelen ser de fácil absorción en nuestro intestino, y además elevan de forma rápida los niveles de azúcar en sangre. Pero esto ocurre si se consumen de forma añadida, como por ejemplo añadir una cucharada de fructosa a un bizcocho. O si se consume en forma de azúcares libres.

¿Y esto que quiere decir?

Muy sencillo, los azúcares libres son aquellos azúcares que han salido de su matriz natural. Por ejemplo, en un zumo de naranja exprimido. Cuando exprimimos la naranja, se rompen las fibras, liberándose el azúcar de esta fibra y formando parte del zumo que posteriormente beberemos.  El azúcar que habrá en ese zumo, aunque sea natural, tendrá el mismo efecto sobre nuestros niveles de azúcar en sangre que un terrón de azúcar añadido a cualquier alimento o bebida. Además, en el caso de los zumos hay un hándicap mayor, utilizamos más de una naranja para hacer un zumo.
La fruta además contiene fibra, siendo este un nutriente importantísimo para tener un buen tránsito intestinal, una mejor flora intestinal, tiene poder saciante, y enlentece el vaciado gástrico. Acción importante para saciarnos, y para que los niveles de azúcar en sangre no se eleven rápidamente.

Siguiendo el ejemplo del zumo y el azúcar libre. Al consumir la naranja entera, consumiremos casi la totalidad de su fibra, y con el azúcar dentro de esta.

La masticación no es tan poderosa como el exprimidor, por tanto esos azúcares en su mayoría seguirán atrapados dentro de esa fibra, absorbiéndose lentamente de forma progresiva y en una pequeña parte no será absorbida por nuestro intestino.

Teniendo en cuenta que niveles altos de azúcar en sangre están relacionados con el aumento de peso y aumento del porcentaje de grasa, y analizando que hace la fibra y los azúcares de la fruta podemos responder a una de las preguntas. La fruta no engorda.

Una vez resulta esta duda, analizaremos la siguiente.

En muchas ocasiones creemos que la fruta es peor después de las comidas, ya que nos sentimos con digestiones pesadas, gases, algún reflujo, etc.

Después de años de consulta analizando afirmaciones de pacientes que dicen que les resulta difícil de digerir después de las comidas. Puedo afirmar que un porcentaje muy alto es debido a comidas copiosas o el tipo de comidas que se realiza antes de la fruta. Por tanto, debemos de ingerir la cantidad adecuada en cada comida evitando comidas grasas, ultraprocesados y aquellos alimentos que no son saludables.
Otro factor por el cual nos sentimos pesados después de comer es el hecho de comer muy rápido. Esto hace que se ingiera grandes cantidades de aire, y que los trozos de alimentos estén menos masticados y por tanto la digestión sea “más pesada”.

Al ser la fruta lo último que comemos en la comida, solemos achacarla los problemas causados por nuestra forma de comer o los causados por los alimentos que comemos previamente tanto en su composición como en su forma de cocinado.

Comer la fruta antes de las comidas es interesante para asegurarnos su consumo.

Ya que en muchas ocasiones, después de un primer y segundo plato de comida aparece la sensación de saciedad y prescindimos de la fruta.

Se debe de consumir fruta entera, de temporada y si es posible de proximidad.

Es más económico, y los sabores de la fruta son mejores ya que se respeta el proceso de maduración y se recolecta en el punto óptimo, llevando la fruta a los mercados para ser consumida, en lugar de ser almacenada en cámaras con atmosfera modificada para evitar su maduración, y por tanto perdiendo sabor.

Se puede comer fruta tanto antes como después de comer, y sin miedo a engordar.

ALFONSO ROMERO. NURTICIONISTA Y DIETISTA
DEL CENTRO CARMEN MONTALBÁN

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