Coaching: ¿Actúas desde el miedo o desde el amor? La historia de Adela

Hace unos días, recibí un mensaje de una alumna de mi taller online (www.QuieroPaz.com). Le he pedido permiso para compartir su caso. Esta fue nuestra conversación a través de audios de whatsapp:

-Hola Paz, tengo un pequeño problema familiar referente a mi marido y me gustaría contar con tu consejo.

Él ha tenido un accidente, se ha roto la muñeca y no puede hacer fuerzas. Cada cuatro días le toca una guardia con su padre que le cuidan entre cuatro hermanos y esta quincena ha de estar con él por la noche. De los cuatro hermanos hay uno de ellos que vive en frente. Mi marido le llamó para pedirle el favor de que cuidara de su padre mañana por la noche y él le ha dicho que no puede, que tiene otros planes. Entonces, ¿qué actitud tengo que tener ante esto? Me parece que es una ayuda que ha pedido mi marido y su hermano puede negarse pero yo pienso que mi cuñado podría cambiar lo que tiene que hacer para otro día y ayudar a mi marido. Yo no me quiero meter pero… es que no sé que actitud tener y me gustaría saber que consejo me darías. Gracias, Paz –me dijo ella.
-Buenos días, Adela. Te entiendo muy bien y sé que para ti es una situación delicada por todas las connotaciones que tiene: un padre mayor, varios hermanos cuidándolo con distintas situaciones. He estado escuchando atentamente tus audios –le dije yo.

Es importante es que recuerdes siempre que todo lo que estás viendo negativo de la situación está teñido de tus creencias. La misma situación para otra persona podría ser neutra y no darle importancia y para otra distinta podría ser una un gran disgusto y un problema familiar. Cada persona tenemos nuestra propia forma de ver las cosas que suceden lo cual no significa sea la verdad absoluta. Probablemente tu cuñado está viviendo esta situación de una forma muy distinta a vosotros.

-Sí, es verdad

-Ten en cuenta que el que te digan “No” a una petición es una opción tan lícita como el que te digan “Sí”. Es más, nos pasa a todos alguna vez que estamos diciendo “Sí” cuando en realidad queremos decir “No” pero no nos atrevemos por quedar mal, porque se enfade la otra persona, por vergüenza o por otras razones. Entonces, cuando una persona dice “No” debemos respetarla. A no ser que sea una cuestión de vida o muerte. El que tu cuñado diga “No”, entiendo que es doloroso para ti y para tu marido porque la situación es delicada, sin embargo, has de respetar su sinceridad y agradecérsela.

– Pero a él le hace daño la actitud de su hermano, a la que hemos ayudado en momentos muy delicados –dice Adela

-Sí, Adela, te entiendo y comprendo muy bien el dolor de tu marido. El dolor es inevitable y está ahí, en cambio, él ha de decidir si ese dolor lo quiere transformar en sufrimiento o lo va a reconocer y a respetar este momento de dolor.

Tú me dices que te de un consejo y a mí me gustaría que fuéramos un poco más allá y quiero preguntarte algo, ¿qué actitud crees que va a ser la mejor para todos? Puedes actuar solo de dos maneras: desde el amor o desde el miedo. ¿Qué actitud escoges?

Si actúas desde el amor puedes comprender profundamente a tu cuñado, aceptarle y quererle igual aunque diga “No”. Darle las gracias desde el corazón por su sinceridad. Actuar desde el amor es comprender, es no juzgar y no etiquetar a una persona por actuar de una manera.

Si actúas desde el miedo puedes pensar que tu cuñado se ha portado mal con vosotros y es una mala persona porque no os está ayudando y por lo tanto no está ayudando a su padre. Puedes pensar que no quieres verlo nunca más y que si alguna vez te pide algo tú también le dirás “NO”. Esto es entrar en una guerra que no beneficia a nadie.

Solo has de decidir junto a tu marido si queréis actuar desde el amor o desde el miedo, desde la aceptación y comprensión o desde el rechazo y el juicio. Desde el facilitar las cosas o el de complicarlas más. Es vuestra elección la que determinará lo que suceda a continuación.

Entonces, ¿qué decides, actuar desde el amor o desde el miedo? La ventaja de actuar desde el amor es que la energía de amor que creas desde ti llegará a tu cuñado y la situación cambiará, mejorará. Y todos ganareis. Si decides esta opción, solo has de hacer la “Meditación del Corazón” que ya conoces y algo surgirá. Ya verás. Lo importante es que tu elección sea sincera y libre.

-De acuerdo, Paz, lo entiendo muy bien. De todas maneras yo ya había decidido que él es libre de hacer las cosas según sus circunstancias y que mi marido y yo nos vamos a ayudar para poder solucionar esa solución que se presentaba. Si me encuentro con mi cuñado le saludaré como siempre. No tengo ganas de guerra. Ya es la segunda vez que sucede este verano que me ocurre algo parecido y al principio hubo un poco de explosión en mí y luego, como tú siempre nos dices, hice mi meditación, respiré, comprendí por qué había ocurrido y fue muy gratificante.

Mi marido está un poco desanimado y yo le estoy animando diciéndole que somos un equipo y que estamos juntos para ayudarnos. Él también ha asumido que su hermano es libre para tomar su decisión aunque es verdad que está bajo de forma y todo le afecta más. Pero bueno, las cosas suceden por algo y hay que aceptarlas.

Necesitaba tu consejo porque las veces que he hablado contigo he tenido en cuenta todo lo que me has dicho y me ha servido de mucho. Gracias, Paz.

-Claro, Adela, es natural. Tu marido no se encuentra fuerte físicamente y todo afecta más. Como tú dices, sois un equipo y esta situación también es una oportunidad para uniros más y demostraros el amor que hay entre vosotros. Gracias a ti por tener en cuenta mis palabras. Siempre es bueno pedir ayuda y escuchar otros puntos de vista. Tú sabes que la meditación es el camino para calmar la mente y ver con otros ojos y recuperar el estado del ser, el estado del amor y de la calma física y mental. Todo lo que sucede fuera está dentro.

-Muchísimas gracias Paz. Tengo que pensar qué me está diciendo esta situación. Y por otro lado es verdad que hay muchas personas que nos están ayudando de alguna manera en esta misma situación. Ya te contaré… Sé que las cosas ocurren por algo.

-Siempre ocurren por algo, lo sabemos bien. Y siempre es una oportunidad. Piensa cuál es la oportunidad que te brinda esta situación, reflexiona sobre ello.

UNA HORA Y MEDIA DESPUÉS…

-Paz, te escribo para contarte que al final mi cuñado dice que se queda con mi suegro. Y sin hablar con él. Yo hice mi meditación y animé a mi marido diciéndole que todo saldría bien, que no tenía que angustiarse. Que saldría todo muy bien. Y así ha sido.

-Enhorabuena Adela, lo has hecho muy bien, te felicito.

-Gracias, estoy muy contenta.

La vida es  una oportunidad para aprender y para crecer. En circunstancias adversas, aunque nuestra mente piense a veces lo contrario, solo hay una forma de actuar y es desde el amor. Adela lo hizo y el resultado fue beneficioso para todos.

Entonces, ¿eliges actuar desde el amor o desde el miedo?

Me encantará saberlo. Puedes escribirme a mi mail para cualquier comentario o consulta a [email protected] Estoy encantada de escucharte y ayudarte.


¡MUCHAS GRACIAS, BUEN DÍA!

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