El IMC o índice de masa corporal es el resultado de una operación matemática, el cual nos revela si una persona está demasiado delgada, en su peso ideal o, por el contrario, le sobran unos cuantos kilos. Calcular la fórmula IMC es muy sencillo; tan solo debes dividir tu peso en kilogramos por tu altura en metros al cuadrado.

Fórmula IMC = Peso (Kg) / Altura (M)²

Adolphe Quetelet, un estadístico belga, fue quien ideó el famoso índice de masa corporal en 1835, aunque en sus orígenes no se le daba el uso actual. De acuerdo con este investigador, la fórmula IMC servía para conocer a las personas de manera antropomórfica ya que, según era físicamente, actuaba de una forma u otra. Muchos años después, en 1985, dos autores de la International Journal of Obesity, demostraron mediante un minucioso estudio que la fórmula IMC de Quetelet era un medidor fiable de nuestro peso ideal.

El significado de este procedimiento depende de las soluciones que obtengamos al realizar esta operación, clasificándose con diversos rangos numéricos.

Clasificación de la OMS según el índice de masa corporal
⇒ Inferior a 18,5: Por debajo del peso ideal. ¡Deberías comer un poquito más!
⇒ Entre 18,5 y 24,9: Tu peso es normal. ¡Estás saludable físicamente!
⇒ De 25 a 29,9: Con sobrepeso. ¡Empieza a cuidarte!
⇒ Entre 30 y 39,9: Obeso. ¡Ponte a dieta y practica mucho ejercicio!
⇒ Superior a 40: Obesidad mórbida. ¡Deja que un especialista te ayude!
Sin embargo, los resultados que el IMC formula no son exacto para determinar la obesidad, pues solo tiene en cuenta el peso y la estatura. De este modo, para que fuese más preciso, se deberían tener en cuenta otros factores como: la edad, sexo, la masa muscular, la complexión o la grasa corporal. Tampoco podemos aplicar los mismos valores del IMC a un niño que a un adolescente, para ello se realizan percentiles especiales. Por lo tanto, esta clasificación solo sería válida para la población con edades comprendidas entre los 20 y los 65 años.

Por todo esto, lo que el IMC formula ya no es determinante para el diagnóstico de la obesidad, pues no tiene en cuenta la cantidad de grasa corporal. Han sido muchos los investigadores, doctores y especialistas que han reparado en el hecho de considerar todos los factores referidos anteriormente para diagnosticar a una persona obesa. No obstante, sí sería efectivo para saber si estamos en nuestro peso adecuado.

Conclusión
Reducir el índice de masa corporal no elimina comorbilidades, es decir, la pérdida de IMC no es el único factor que influye en la mejoría o curación de enfermedades como la diabetes, la alteración en los líquidos o distintas cardiopatías. Así, una persona con un índice de masa corporal saludable podría tener exceso de grasa en su organismo y no ser consciente de ello. Como consecuencia, para los especialistas no sería demasiado fiable seguir solamente este procedimiento a la hora de tratar a sus pacientes.

En cualquier caso,
come saludable y realiza ejercicio a diario, tu cuerpo te lo agradecerá.

 

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