Sí, has oído bien, por fin existe una herramienta que nos indica si nuestro estilo de vida es saludable o si, por el contrario, corremos el riesgo de padecer algún tipo de cáncer. El Oncosaludómetro, que así se llama, consiste en un sencillo cuestionario de 10 preguntas destinadas a saber si nuestros hábitos de vida podrían ser capaces de generarnos un cáncer.

Y parece ser que sí; los distintos hábitos de vida pueden influir en el desarrollo de ciertos tipos de cáncer, relacionados principalmente con la alimentación, el peso, el consumo de drogas, tabaco o alcohol y la actividad física que se realice. Ahora este hecho ha sido probado científicamente gracias a la Asociación CRIS contra el cáncer y a la Dra. Emilia Gómez Pardo, que han sido los artífices de este descubrimiento.

¿En qué consiste el Oncosaludómetro?
El Oncosaludómetro ha sido creado a partir de las recomendaciones del Fondo Mundial para la Investigación en Cáncer y quieren utilizar la información obtenida en el test para concienciar a la población de que está en sus manos defenderse ante la probabilidad de poder padecer esta terrible enfermedad.

Esta herramienta consta de 10 preguntas en las que se valoran las 5 claves que hemos descrito anteriormente: el peso, el alcohol, el tabaco, el ejercicio físico y la alimentación. Al concluir el test, el Oncosaludómetro nos muestra unas recomendaciones que debemos seguir basadas en nuestros resultados, así que de ti depende si merece la pena cambiar ciertos hábitos de vida y elegir las opciones más naturales y saludable para nuestro día a día.

Marta Cardona, directora de CRIS contra el cáncer, nos explica con estas palabras la importancia del Oncosaludómetro: “Somos una fundación dedicada exclusivamente a investigación de cáncer, y hemos creído necesario lanzar esta herramienta para concienciar a la población del impacto real que tienen los malos hábitos en la salud. Queremos, de forma sencilla, dar pautas acerca de cómo cambiar esos hábitos con el objetivo de evitar el desarrollo de los tipos de cáncer vinculados directamente al estilo de vida.”

También añadió que: “Para nosotros era esencial que el Oncosaludómetro estuviera basado en evidencias científicas, aportando el rigor necesario a una herramienta de estas características. Según diversas investigaciones, entre un 30% y un 50% de casos de cáncer se puede evitar modificando el estilo de vida.”

Por su parte, la Doctora en Bioquímica y Biología Molecular con Máster en Nutrición Emilia
Gómez Pardo, explica: “Es vital que las personas conozcan la conexión que existe entre la mala alimentación, la inactividad física y el riesgo de cáncer ya que se estima que uno de cada tres cánceres comunes es evitable a través de una dieta sana, actividad física regular y manteniendo un peso saludable.

Por ejemplo, con el consumo recomendado por la OMS de fibra y un patrón alimenticio saludable, el 40% de los cánceres colorrectales se pueden prevenir, además de disminuir el riesgo de padecer cáncer gástrico, de páncreas y de mama, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.”

Gómez Pardo también resalta la importancia de realizar actividad física regularmente, pues el sobrepeso y la obesidad derivadas generalmente por nuestro estilo de vida están relacionados con 12 tipos de cáncer diferentes.

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