Los gimnasios se han cerrado en todo el país, y las autoridades han pedido a las personas que se queden en casa para evitar la propagación del COVID-19 (coronavirus) altamente infeccioso. Y por una buena razón: el gimnasio es un foco de propagación de gérmenes. Recientes estudios han demostrado además que el coronavirus puede vivir en superficies hasta tres días, por lo que el simple hecho de compartir máquinas en los gimnasios dispara el riesgo de contagio.

Beneficios del ejercicio
La liberación natural de endorfinas en el cuerpo aumenta durante los períodos de actividad física, y puede llevar a una mejora del estado de ánimo y la confianza y ayudar a reducir los niveles de estrés y ansiedad.

El ejercicio provoca reacciones químicas que pueden alterar el estado de salud. El ejercicio regular se ha vinculado con mejoras en la salud del corazón, la densidad ósea, la movilidad articular, la cognición, el estado de ánimo, la función metabólica, la masa muscular, el tono y la fuerza.

Equilibrio corporal
El ejercicio hace que el cuerpo se adapte y se vuelva más fuerte y eficiente. Algunos estudios sugieren que hacer ejercicio de forma regular es beneficioso para la salud inmunológica, ya que puede tener un efecto positivo en la capacidad del cuerpo para mantenerse bien y combatir enfermedades comunes.

Si se elige hacer ejercicio cuando se está enfermo, el sistema inmunitario debe funcionar a toda máquina, por lo que se debe controlar cuidadosamente la duración, el nivel de intensidad y la frecuencia de las rutinas de ejercicio.

Ejercitando en casa
El aislamiento en casa no implica dejar de hacer ejercicio; de hecho, hacer ejercicio ayuda a mantener una sensación de normalidad y a proteger la salud mental.

Se puede desarrollar una rutina rápida de ejercicio de cuerpo completo en cualquier momento para estirar y fortalecer el cuerpo. Herbalife Nutrition, compañía global especializada en nutrición y estilo de vida saludable, ofrece estos cinco ejercicios para hacer desde la comodidad del hogar.
ejercicios
Es importante que se realicen de 10 a 12 repeticiones por cada ejercicio. Para una rutina completa, cada uno de estas sesiones se debe repetir unas 4 veces hasta completar 20 minutos de duración.

1. Desarrollo de tríceps
– Siéntate en el suelo con las rodillas ligeramente flexionadas.
– Coloca las manos detrás del cuerpo con los dedos mirando hacia el cuerpo.
– Despega los glúteos del suelo para que solo te sostengan los brazos y pies.
– Dobla los brazos desde el codo hasta que los glúteos toquen el suelo y luego vuelve a subir a la posición inicial.
– Si quieres un desafío añadido, mientras empujas hacia arriba, levanta la pierna izquierda y alcánzala con el brazo derecho.

2. Flexiones
– Acuéstate boca abajo en el suelo y coloca las manos con las palmas hacia abajo en el suelo, respetando el mismo ancho de los hombros y colócalas cerca de los hombros.
– Las puntas de los pies deben tocar el suelo y los pies deben estar ligeramente separados.
– Levántate con los brazos.
– Haz una línea recta desde la cabeza hasta los talones y contrae los abdominales para evitar que las caderas se hundan. Baja el pecho hacia el suelo doblando los codos durante un segundo y luego regresa al inicio.

3. Equilibrio de manos y rodillasç
– Apóyate en el suelo con las cuatro extremidades. Coloca las manos directamente debajo de los hombros y las rodillas debajo de las caderas. Mantén la espalda recta. Levanta el brazo derecho hacia adelante y la pierna izquierda hacia atrás. Lleva la rodilla hacia el pecho al mismo tiempo que se mueve el codo para alcanzar la rodilla.
– Repite este movimiento 10 veces y luego cambia de pierna.

4. Sentadillas
– Coloca los pies ligeramente más separados que el ancho de los hombros, las caderas sobre las rodillas y las rodillas sobre los tobillos. Extiende los brazos rectos para que estén paralelos al suelo, con las palmas hacia abajo. Ponte en una posición como si fueras a sentarte en una silla. Cuando los glúteos comiencen a sobresalir, asegúrate de que el pecho y los hombros se mantienen erguidos y que la espalda permanece recta. Mantén la cabeza hacia adelante con los ojos al frente para que la columna siga recta.
– Las mejores sentadillas son las más profundas. La profundidad óptima de la sentadilla se produce cuando las caderas se colocan bajo las rodillas.
– Fortalece el abdomen y, con el peso corporal en los talones, empuja hacia atrás para ponerte de pie.

5. Estocada inversa con elevación de rodilla.
– Con el pecho erguido, la barbilla levantada y los abdominales contraídos, da un gran paso hacia atrás con el pie izquierdo. Flexiona hacia abajo para que tu rodilla trasera apunte hacia el suelo. El pie delantero está firme en el suelo. Mientras vuelves a la posición inicial, levanta la rodilla durante un segundo, luego repite y cambia de pierna.

En resumen, se recomienda usar este tiempo de inactividad para practicar el cuidado personal y aprovechar los maravillosos beneficios para la salud asociados con el ejercicio.

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