Mary de Dinamarca brilla en una cena de gala

R3 y RM

Las dos princesas fueron las estrellas de la velada, Mary con un precioso vestido de seda azul plomo y la tiara que le regaló la reina Margarita con motivo de su boda con Federico, y Marie, con un impresionante vestido blanco de volantes y, como su amiga y cuñada, la tiara que le obsequió su suegra al casarse con Joaquín.

En los últimos meses, la agenda de la heredera danesa parece haberse incrementado notablemente. Mary ya no se limita a acompañar a su marido, sino que también tiene sus propios compromisos oficiales dentro y fuera de Dinamarca, no en vano se ha convertido en la mejor embajadora de su país de adopción, ya que no hay que olvidar sus raíces australianas. A principios de septiembre, la princesa viajó sola a Nueva York para participar en la conferencia de la ONU sobre la pobreza, después visitó Brasil con Federico en un viaje de seis días, y a su regreso, se trasladó a Rusia, de nuevo en solitario.

La princesa Marie, con un vestido blanco de volantes, llegó con su marido, el príncipe Joaquín.

No en vano, Mary, que cumplirá 41 años el próximo 5 de febrero, es la princesa europea mejor valorada según una reciente encuesta. El próximo 4 de mayo, ella y Federico celebrarán su noveno aniversario de boda, nueve años que han dado como fruto, además de uno de los matrimonios más felices, unidos y estables de la realeza europea, cuatro preciosos hijos: Christian, de siete años, Isabella, que cumplió cinco en abril, y los mellizos Vincent y Josephine, de año y medio.

Los dos hijos de la reina Margarita de Dinamarca y sus esposas entran en el comedor de palacio.

 

La soberana danesa y su marido, el príncipe Henrik, presidieron la cena de gala en honor del presidente de Eslovaquia, Ivan Gasparovic.

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