Las acusaciones veladas de Patricia Conde a su exmarido

Patricia Conde se toma con humor las últimas noticias sobre su complicado divorcio.

Patricia Conde se toma con humor las últimas noticias de su complicado divorcio, que la han convertido en protagonista de la actualidad. Y es que después de cuatro años, su separación, que en un principio fue amistosa, sigue ocupando titulares en los medios de comunicación.

[La guerra sin cuartel de Patricia Conde contra su exmarido que podría llevarla a prisión]

La presentadora de televisión, que es muy activa en las redes sociales, ha mandado un mensaje muy contundente a su exmarido en forma de cómic, que no ha dudado en compartir en sus Instagram Stories, donde se ven a personas manteniendo una conversación. Uno de ellos le pregunta al otro: “¿A qué te dedicas?”. El otro contesta: “Soy ex de una famosa… cuando ando mal de pasta, llamo a la prensa y me invento mierda sobre ella, les cuento cosas privadas… y a ella le pido dinero”, un mensaje que podría ir dirigido a Carlos Seguí. El primero le vuelve a preguntar: “¿Exnovio?”, y lo que él contesta: “Ex torsionador”.

Este es el Instagram Stories que ha compartido Patricia Conde en sus redes sociales: un duro ataque dirigido a su ex marido, Carlos Seguí.

Patricia Conde podría entrar en prisión. Este es el titular que tanto revuelo ha causado este fin de semana y que se centra en el contencioso que mantiene con su exmarido, Carlos Seguí, que le ha demandado por un supuesto delito de revelación de secretos. Un problema judicial por el que podría enfrentarse a una condena de hasta dos años y medio de prisión, según lo que pide para ella la Fiscalía. Un asunto que viene de largo, dado que la guerra en los juzgados con su ex lleva dando quebraderos de cabeza a la presentadora desde hace más de cuatro años. Y no tiene visos de terminar en un futuro próximo.

El amor parecía haberse instalado en la vida de Patricia Conde cuando se casó con su príncipe azul en junio de 2012. Fue una boda muy mediática y la felicidad parecía desbordarla, pero ya en su luna de miel comenzaron los problemas. En Senegal, hasta donde viajaron tras su boda, sus diferencias fueron tales que incluso trascendieron a la prensa. Al parecer, Patricia Conde había cedido desinteresadamente las fotos de su boda a la revista que publicaba su blog, algo que Seguí no se creyó y fue motivo de disputa.

Los problemas de su matrimonio empezaron a hacerse evidentes durante la luna del miel.

Aun así, lograron superar sus diferencias, continuar con el viaje de novios y, antes de celebrar su primer año de casados, recibir a su primer y único hijo, el pequeño Lucas. En la primavera de 2013 el destino les regaló un retoño, pero más tarde este se convertiría en el motivo de lucha en los tribunales, cuando pusieron punto y final a su matrimonio un año más tarde, ya en 2014. Ambos querían la custodia y ella optó por no dejar que su exmarido viese a su hijo durante casi un mes, como así denunció él no solo por vía judicial, sino también a través de diversas entrevistas a varios medios de comunicación.

En el comunicado de prensa que utilizaron para anunciar la ruptura de su relación, aseguraban que la separación era “amistosa y de mutuo acuerdo”. No obstante, semanas más tarde comenzó una guerra sin cuartel entre ellos que no paró de generar titulares en la prensa entre cruce de acusaciones. Él acusaba a Patricia Conde se querer quedarse con su dinero, obtenido a través de fructíferos negocios levantados en Mallorca. Ella, por su parte, acusaba al padre de su hijo de un presunto delito de malos tratos psicológicos.

La ex pareja tiene un común un hijo al que llamaron Lucas.

Además de acusaciones, también entraron en juego filtraciones de informaciones que, ahora, ponen a Patricia Conde en el banquillo de los acusados respondiendo ante un supuesto delito de revelación de secretos y con el miedo de que se la condene a dos años y medio de prisión y una multa que asciende a unos 6.850 euros. Al menos eso es lo que pretende la Fiscalía, que señala que la presentadora “guiada por el deseo de vulnerar la intimidad de su expareja, Carlos Seguí, extrajo del ordenador familiar, una vez cesada la convivencia y la relación entre ambos, una serie de correos electrónicos relativos a su esfera personal”.