La belleza de comer se llama Rómola

La belleza de comer se llama Rómola

Rómola, el nuevo restaurante de la calle Hermosilla se ha convertido en el centro de todas las miradas. Y no es para menos…BELLEZA y sabor se dan la mano en un espacio que no pasa desapercibido para ninguno de nuestros sentidos.
La maravillosa esquina que ha creado el arquitecto Andrés Jaques, entre Hermosilla y Marqués de Zuriaga, se ha convertido en parada obligatoria de cualquier viandante.

Este local tan estético realiza su propio homenaje al mármol. Formas imposibles y mezclas atípicas hacen que estas rocas cobren vida en Rómola. La explosiva combinación con superficies rosadas crea un entorno único diseñado para este espacio tan cosmopolita. Para completar este ambiente las vajillas blancas y azules, las originales y cuidadas líneas de su gran sillón verde y las plantas colgantes de su techo terminan este conjunto tan personal y maravilloso. Sin lugar a dudas el estudio de Andrés Jaques ha sabido realizar un trabajo digno de admiración.

La experiencia continúa con su carta. Una curiosa e inquietante filosofía dan la bienvenida al comensal. Su presentación es una declaración de intenciones sobre la alta gastronomía saludable y el cuidado de uno mismo a través de los sabores. Una propuesta gastronómica donde comer bien y sin arrepentimientos está a la orden del día. En Rómola todo es posible.
Su chef ejecutivo Jorge Reina apuesta y ejecuta una carta limpia de conservantes, frituras, grasas trans o harinas refinadas. El producto puro es uno de sus fuertes a la hora de confeccionar cada plato. Así encontramos carnes criadas en libertad, pescados salvajes y una cuidadosa selección de las mejores frutas y hortalizas.

En su carta encontramos bocados y sabores que siguen la misma línea: hábitos de vida saludables alejados de la monotonía y aburrimiento. Por este motivo su menú nos muestra platos tan seductores como la ensalada de bonito ahumado con salmorejo gelé y vegetales, all i pebre thai con mousse de anguila ahumada o su maravilloso jarrete ibérico glaseado en cuatro cocciones con endivias al carbon de encina. Pero sin duda mi plato favorito es el liderado por sus navajas glaseadas con kimchi y hojas orientales…EXQUISITAS!

Pero no todo queda aquí. En Rómola la experiencia se puede vivir desde primera a última hora. A través de sus tés, cafés orgánicos y smoothies; sus tostadas de pan de centeno y espelta, sus tacos de pesto de kale con pastrami casero de picanha o las focaccias integrales con paté de alcachofa y sobrasada vegetal podrás experimentar riquísimos desayunos, brunch o meriendas. Bocados dulces y salados que completan esta oferta tan saludable y chic de la ciudad.

El sabor de su carta, la elegancia de su espacio y la belleza de comer, te conquistaran desde el primer instante. Bienvenido a Rómola!

 

Lo bueno: La carta de Rómola ha sido diseñada en colaboración con Pronaf, empresa para la educación de hábitos de vida saludables, quien ha asesorado al equipo de cocina sobre ingredientes, nutrientes y valores calóricos de cada uno de los platos.

Lo mejor: Alta gastronomía saludable donde la estética y el buen gusto van de la mano.

Precio medio: 35€

Dirección: Hermosilla, 4, Madrid Tel: 911 344 943

 

@Mysevendays

@beromola

#labellezadecomer

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