Desde el vestido a las joyas y el peinado, desvelamos todos los detalles del look de Belén Corsini y de la madrina de la boda, Matilde Solís


Dos días después de la boda celebrada en el Palacio de Liria, por fin hemos podido ver el vestido que eligió Belén Corsini para dar el «sí, quiero» a Carlos Fitz-James Stuart. Sabíamos que había optado por Navascués, una de las más reconocidas firmas nupciales de nuestro país, fundada por Cristina Martínez-Pardo Cobián hace más de cuarenta años.  El secreto mejor guardado y el más deseado de toda boda ha sido desvelado y el resultado es una novia clásica y muy elegante, a la altura de todas las grandes novias de la familia Alba.

Belén Corsini lució un vestido de corte imperio con escote en ‘V’ realizado en georgette pesante de seda natural con doble falda y enagua en satin con remate bordado y mangas de una pieza abullonadas. La cola, independiente, de tul plumetti bordado sobre gazar, Recogió su melena con una coleta peinada con ondas, de la que prendía su velo de tul plumetti con una joya de brillantes de la familia como pasador. El maquillaje, muy natural, completaba el perfecto look nupcial.
Tras la ceremonia religiosa, la novia se desprendió tanto de la cola como del velo, para poder disfrutar con más comodidad del cóctel, y en ese momento se pudo ver el vestido al completo con el original escote rectangular en la espalda.
Además del pasador, unos pendientes de brillantes, que pertenecían a su abuela, fue la joya más destacada.

Belén Corsini, una novia clásica y elegante

La flamante condesa de Osorno eligió un look nupcial muy acorde a su personalidad, clásico y sencillo, aunque con detalles de tendencia como las mangas abullonadas.

Aunque la novia siempre es el look más esperado, también la madrina acaparó muchas miradas. La madre del novio, Matilde Solís Beaumont, ejerció de madrina y al igual que para la boda de su hijo mayor, Fernando Fitz-James Stuart con Sofía Palazuelo llevó un diseño de Lorenzo Caprile. Entonces fue de las más elegantes con un vestido azul diseñado especialmente para lucir su impresionante collar de zafiros, en está ocasión se decantó por un vestido rojo capa y una mantilla negra, que acompañó con zapatos y cartera de mano en beige. Una elección con la que volvió a ser la más elegante.

Al margen de la novia y madrina, también nos detenemos en el novio. Carlos Fitz-James Stuart siguió la tradición familiar. Al igual que hizo su padre, el duque de Alba, su hermano mayor, el duque de Huéscar y su tío Cayetano Martínez de Irujo, lució el uniforme de gala de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, una de las órdenes más antiguas de la nobleza.

A pesar de la situación sanitaria, la boda de Carlos Fitz-James Stuart y Belén Corsini ha seguido las mismas pautas de elegancia que todas las celebradas en la familia aristocrática por excelencia de nuestro país.