El próximo 23 de enero cumple 62 años y en breve se convertirá en abuela por séptima vez, pero sigue siendo un referente de estilo, tanto o más que en los años ochenta cuando deslumbraba con su espectacular belleza. Carolina de Mónaco está de vacaciones junto a su numerosa familia en su barco, el Pacha III, por aguas de la Costa Azul,  y no han sido su hija Carlota Casiraghi o sus nueras Tatiana Santo Domingo y Beatrice Borromeo quienes nos han mostrado el estilismo perfecto para un día de playa, ha sido ella la que, sin duda, lleva el look ideal para triunfar en las vacaciones.

Carolina salió de su barco para pasar un día por la exclusiva localidad de Saint Tropez y lo hizo con un insuperable vestido mini de crochet. Era ideal, tanto por la combinación de colores como por el dibujo de cuadros y rayas… Y lo más importante, es que puedes hacerlo con un pequeño curso acelerado de ganchillo.

Y como para ser elegante es fundamental saber vestirse acorde a la edad, la princesa de Hannover lo hace con la manga al codo, tapando una de las zonas más «peligrosas» para las mujeres según se van cumpliendo años.

Este vestido es la mejor muestra de que la sencillez es casi siempre mayor garantía de éxito que los looks súper producidos, a los que nos están acostumbrando muchas celebrities en los últimos tiempos.

Carolina lleva el vestido de crochet perfecto para el verano.

Pero no contenta con el vestido de crochet, la princesa monegasca eligió los complementos perfectos. Un collar de aire hippie, que se lo podría haber prestado su nuera, Tatiana Santo Domingo, y que demuestra que más que la edad lo que importa es la actitud, y un brazalete de cuentas. Para retamar el look 10, el bolso bandolera tipo saco, precisamente muy del estilo de los que vende Tatiana en su web Muzungu Sisters.

También llevó los complementos perfectos.