El revés judicial que la familia de Mario Biondo ha preferido callar

Finales de mayo de 2013, todo el país quedaba impresionado y conmocionado por el inesperado fallecimiento del marido de Raquel Sánchez Silva, Mario Biondo, cuyo cuerpo sin vida fue encontrado en su domicilio por una asistenta.

Los padres de Mario Biondo llevan cinco años batallando para que se reconozca que la muerte de su hijo fue un asesinato

Para los padres del fotógrafo de origen italiano, Santina D’Alessandro y Pippo Biondo, comenzaba entonces una cruel pesadilla; ya no solo por haber perdido a su hijo, sino por demostrar que su muerte se trató de un asesinato y no un suicidio.

Cinco años después, los padres siguen luchando porque se reabra el caso, que en España fue archivado tras la somera investigación  como un “suicidio de libro”.

Con este objetivo, dos reputados fiscales de Palermo se desplazaron a nuestro país a realizar su propia investigación. La familia tenía puestos en ellos toda la confianza de que desvelarían lo que supuestamente la policía española no había logrado descubrir. Es decir, demostrarían que la causa de la muerte fue un homicidio con premeditación.  

Se basaban en las contradicciones del testimonio de su esposa por aquellos entonces, Raquel Sánchez Silva, (no reconoció que no sabía nada de la muerte de Mario hasta por la tarde cuando, al parecer, se le informó por la mañana) así como el descubrimiento de unas fotos tomadas en el lugar del suceso.

Pues bien, la Revista SEMANA ha accedido en exclusiva a un documento en el que los dos fiscales archivan el caso, llegando a la misma conclusión que sus homólogos españoles: suicidio accidental. «Se han formulado ante el juez las investigaciones solicitadas por presentación del procedimiento y no se conoce motivo de delito a los que se refiere en los artículos 575 y 577 del Código Penal en la muerte de Mario Biondo», asegura el escrito legal, en el que se invita a la familia del cámara italiano a presentar nuevas pruebas, indicios o documentación que pueda reabrir el caso. Con ello, el trabajo de estos dos fiscales terminaba: Mario se había suicidado accidentalmente. 

Gracias a la presión que ejercieron, lograron que el caso no se haya cerrado en Italia

Para estos fiscales, y como refleja el contenido al que ha tenido acceso en exclusiva nuestra revista, no había indicios razonables que hicieran creer que fuera una muerte violenta o asesinato.

Recordemos que los fiscales españoles solicitaron al juez que cerrase el caso en Italia, pero la presión de los padres de Mario ha ayudado a que siga abierta. 

Ahora el único eslabón al que parece que pueden agarrarse es que un juez ha admitido a trámite la querella criminal que presentaron los padres en febrero de este año contra el forense que realizó la autopsia, según informa ‘La Vanguardia’.