Guillermo y Kate, una boda inolvidable

El 29 de abril de 2011, la abadía de Westminster fue escenario de una de las bodas reales más esperadas y mediáticas de los últimos tiempos Guillermo primogénito de los príncipes de Gales, Carlos y la recordada Diana, contrajo matrimonio con Catherine Middleton, una joven de la burguesía británica a la que había conocido cuando estudiaban, él Geografía, y ella Historia del Arte, en la univerrsidad escocesa de Saint Andrews.

En el momento del anuncio oficial del compromiso, el 16 de noviembre de 2010, Guillermo, que tenía 28 años -cumpliría los 29 dos meses después-, y Kate, de 29, lleavaban casi ocho años de feliz y estable noviazgo con una sola excepción , la ruptura que anunciaron en abril de 2007. La noticia sorprendió a todos porque la pareja era inseparable e incluso circulaban rumores de boda pero, según la prensa británica, la vida militar de Guillermo, que le obligaba a estar fuera de Londres cinco días a la semana, fue lo que motivó esta crisis que, sin embargo, apenas duró tres meses.

La reconciliación llegó a principios de julio, y desde entonces, todos sus pasos estuvieron encaminados hacia una boda que desde elprincipio contó con el visto bueno de la reina Isabel.

16EN ROLLS-ROYCE

en-rolls-royce

Poco antes de las 12 de la mañana del 29 de abril de 2011, Kate y su padre, Michael, se dirigieron en un impresionante Rolls- Royce Phantom a la abadía de Westminster, marco tradicional de las coronaciones de los reyes ingleses y escenario de la boda, desde el hotel Goring, donde la familia Middleton pasó la noche previa al enlace, y donde la novia recibió a la diseñadora de su traje nupcial, Sarah Burton, estilista de la firma Alexander MacQueen, que la ayudó a vestirse. En el camino a la abadía, Kate saludó emocionada a los miles de británicos que ya jalonaban el recorrido hasta Westminster.

15Harry, padrino de Guillermo

harry-padrino-de-guillermo

El novio, que vestía uniforme de coronel de la Guardia Irlandesa, sin espada y con una gorra en la que brillaba la estrella de ocho puntas de la Orden de San Patricio, llegó a la abadía acompañado por su hermano y padrino, el príncipe Enrique ( a él le gusta que le llamen Harry), también de uniforme, en su caso, de capitán del regimiento de caballería Blue and Royals, sobre el que lució las medallas del Jubileo de Oro y de la campaña de Afganistán.

14Puntualidad británica

puntualidad-britanica

A las doce de la mañana, con puntualidad británica, la novia hizo su entrada en la abadía de Westminster del brazo de su padre, Michael Middleton. Fue entonces cuando se descubrió el secreto de un vestido que en ese mismo momento se convirtió en histórico. Kate ofrecía una imagen fresca y sencilla con el precioso modelo nupcial creado por Sarah Burton. Estaba confeccionado en satén blanco y marfil, con el cuerpo entallado, escote corazón, manga larga de encaje Chantilly y Cluny, falda con volumen y cola de tres metros. Los zapatos, a juego, estaban realizados en satén marfil con un encaje bordado.

13La tiara Cartier

la-tiara-cartier

Kate, que tuvo como madrina a su hermana Pippa, apenas modificó su habitual melena suelta bajo el velo, corto, hecho de capas de tul suave, de seda color marfil, y adornado con flores bordadas a mano en la Escuela Real de Bordados. Iba sujeto a la tiara Cartier, que el rey Jorge VI le regaló a la reina Elizabeth en 1936, año de su llegada al trono. Isabel II la recibió en su 18 cumpleaños, y se la cedió a Catherine con motivo de su boda con Guillermo. Los pendientes, de diamantes en forma de pera y de la firma Robinson Pelham, eran un regalo de los padres de Kate y estaban inspirados en su escudo de armas.

1240 minutos de espera

40-minutos-de-espera

De pie frente al altar, nervioso, emocionado y muy feliz, Guillermo esperó la llegada de la novia durante cuarenta largos minutos. A su espalda, ocupando sus asientos, se encontraban los 1.900 invitados que tuvieron acceso al interior de la abadía, entre ellos, los representantes de las distintas Casas Reales, famosos, como Elton John, Rowan Atkinson, Guy Ritchie… además de familiares y amigos de los novios.

11Una avenida natural

una-avenida-natural

Del brazo de su padre, Kate avanzó hacia el altar por el histórico pasillo central de la abadía, convertido en una avenida natural de arces ingleses llevados desde Highgrove y Windsor, y posteriormente replantados. Fue el detalle floral más destacado junto con el ramo nupcial, un diseño de Shane Connolly realizado con lirios (símbolo de la felicidad), jacintos (constancia en el amor), hiedra (fidelidad y amistad) y mirto (emblema del matrimonio), flores que llevan todas las novias reales inglesas desde 1845, y que inicialmente procedían de los jardines de la casa que la reina Victoria tenía en la isla de Wight.

10Pippa, la otra estrella de la boda

pippa-la-otra-estrella-de-la-boda

Con trajes diseñados por Nicki Macfarlane, inspirados en la época de Carlos II, en el siglo XVIII, caminaron tras la novia los pajes y las damitas de honor, entre ellas, Eliza Lopes, de tres años, nieta de Camilla, duquesa de Cornualles, capitaneados por Pippa Middleton. Convertida en la otra estrella de la boda, Pippa también lució un modelo de Sarah Burton para Alexander McQueen, en su caso, un vestido de crepé muy ceñido, en color marfil satinado y con adornos de encaje, que resaltaba su figura y con el que causó auténtica sensación.

 

9“Estás maravillosa”

estas-maravillosa

Al llegar al altar, Michael Middleton, feliz y emocionado, entregó a su hija a un nervioso príncipe Guillermo que solo acertó a decir: «Estás maravillosa». Poco después comenzaba la ceremonia, oficiada por el dean de la abadía, John Hall, el arzobispo de Canterbury, Rowan William, que les declaró marido y mujer, y el obispo de Londres, Richard Chartres, que pronunció la homilía.

 

8Sin voto de obediencia

sin-voto-de-obediencia

Guillermo y Kate cruzaron sonrisas y miradas cómplices durante toda la ceremonia. Al igual que hiciera Diana en su boda con el príncipe Carlos, en sus votos matrimoniales Kate no prometió obediencia a Guillermo, aunque sí amarlo, honrarlo y cuidarlo en la salud y la enfermedad.

7Una sola alianza

una-sola-alianza

Por decisión del nuevo matrimonio, Guillermo nunca llevó alianza de casado, pero sí puso una, no sin esfuerzo, por los nervios, en el dedo anular de la mano derecha de Kate. La joya proviene de una pepita de oro de 36 gramos, propiedad de la familia real y extraída de una mina de Gales ya cerrada. Ya casada, Kate se convirtió en princesa con tratamiento de Alteza Real, y desde entonces comparte los títulos que la reina Isabel concedió a su nieto Guillermo: duque de Cambridge, conde de Strathearn, de origen escocés, en honor al lugar donde se enamoraron, y barón de Carrickfergus, que los vincula con Irlanda del Norte.

6Marido y mujer

marido-y-mujer

Convertidos en marido y mujer, Guillermo y Kate fimaron las actas matrimoniales en la capilla donde reposan los restos de Leonor de Castilla (hija de Fernando III de España y casada con Eduardo I de Inglaterra). Después, tras hacer una reverencia a la reina, los recien casados abandonaron la abadía por el pasillo central ante las emocionadas miradas de los miembros de las distintas casas reales presentes en el enlace, entre ellas, la española, representada por la reina Sofía y los príncipes de Asturias. 

5¡Vivan los novios!

vivan-los-novios

Alrededor de la una y cuarto de la tarde, los príncipes Guillermo y Kate hicieron su aparición en la puerta de Westminster en medio del delirio popular. Comenzaba para ellos un auténtico baño de multitudes entre el repicar de las campanas de la abadía. Se calculó en casi un millón el número de personas que llenaron las calles, pero ésta es una cifra ínfima si la comparamos con los dos mil millones de espectadores en todo el mundo que siguieron la boda por televisión.  

4Delirio popular

delirio-popular

Un griterío ensordecedor acogió la salida de los novios. Como los príncipes Carlos y Diana 30 años atrás, Guillermo y Kate hicieron el recorrido desde la abadía de Westminster hasta el palacio de Buckingham en una carroza que atravesó lugares emblemáticos del centro de Londres, como The Mall, Horse Guards Parade, Whitehall y Parliament Square.

3Saludo desde el balcón

saludo-desde-el-balcon

Cumpliendo con la tradición, Guillermo y Kate aparecieron en el balcón del palacio de Buckingham para saludar a los miles de británicos allí congregados. Muy cerca de ellos se encontraban sus familiares más cercanos, entre ellos, Michael y Carol, los padres de Kate, Carlos y Camilla, la reina y el príncipe Felipe, el príncipe Harry, Pippa y James, hermanos de la novia, y los dos pajes y las cuatro damitas de honor, entre ellas, lady Louise Windsor, hija de Eduardo y Sophie,condes de Wessex.

2El beso

el-beso

Guillermo y Kate no se hicieron de rogar y se dieron un tímido beso, que minutos después repetirían para entusiasmo popular. Mientras tanto, los invitados ya ocupaban los salones de Buckingham donde la reina Isabel ofreció una recepción. No fue un ágape nupcial al uso, sino un cóctel en el que a cada asistente se le ofreció una selección de quince canapés con productos típicamente ingleses regados con vinos espumosos, champán y una limonada hecha con sales de Epson, una especialidad del palacio. No faltaron la tarta y los pasteles, elaborados por la repostera británica Fiona Cairns.

1La reina y los príncipes de Asturias

la-reina-y-los-principes-de-asturias

Doña Sofía, que optó por un traje de chaqqueta azul y peep toes de Mascaró, viajó a Londres con los príncipes de Asturias. En la boda, Felipe vistió uniforme de gala de capitán de fragata de la Armada, y Letizia rompió su imagen habitual con un modelo de Felipe Varela en muselina plisada rosa terracota, y un sombrero de paja de Pablo Mayaya, de estilo retro, con tul y plumas de faisán. La reina y los príncipes regresaron a Madrid esa misma tarde, por lo que no pudieron asistir a la cena que el príncipe Carlos ofreció en Buckingham para 300 invitados, ni a la fiesta que siguió en uno de los salones del palacio, reconvertido en discoteca, que puso el bbroche de oro a la inolvidable boda de Guillermo y Kate.