Conchita Wurst y el ruin chantaje que le ha obligado a confesar...

Conchita Wurst y el ruin chantaje que le ha obligado a confesar que tiene VIH

La cantante Conchita Wurst se ha visto obligada a confesar que tiene VIH porque su exnovio la estaba chantajeando. Estas son sus duras palabras

Conchita Wurst confiesa su enfermedad

Conchita Wurst se ha visto obligada a salir a la palestra y confesarle al mundo entero que es portadora del virus VIH

El mal trago de Conchita Wurst

Un mal trago por el que ha tenido que pasar y que le ha hecho desvelar uno de sus secretos mejor guardados que, por otro lado, es tan personal que jamás debería haberse dado a conocer. Un dato íntimo que la ganadora de Eurovisión 2014 no había compartido con sus fans al considerar que era “irrelevante para el público”. 

Su exnovio la estaba chantajeando

Ha sido un exnovio de Conchita Wurst el que le ha presionado hasta tal punto que se ha encontrado entre la espada y la pared. La noticia iba a dar el salto a los titulares de todo el mundo, pero en juego estaba la imagen de la artista, que ha preferido ser ella quien comparta su enfermedad y no permitir que fuese su peor enemigo quien se hiciese dueño de su secreto. 

Lo que pedía su ex a cambio de su silencio

Su exnovio la amenazaba con dar a conocer que era seropositiva si no le pagaba una cuantiosa suma de dinero. Con ello, la presión que este ejercía le ha empujado a “liberarse de la espada de Damocles”, como así ha confesado en su perfil de Instagram

No caerá en el mismo error

“No le daré a nadie el derecho de asustarme e influir en mi vida en el futuro. Desde que recibí mi diagnóstico, llevo en tratamiento médico durante muchos años, de modo que no puedo transmitir el virus”, ha manifestado la cantante que se dio a conocer por su peculiar estilismo y su portentosa voz

¿Por qué se había callado estos años?

“No quise hacerlo público hasta ahora por un par de razones. Solo quiero mencionar dos de ellas aquí: la más importante fue mi familia, que me ha conocido y apoyado incondicionalmente desde el primer día. Me hubiese gustado ahorrarles cualquier tipo de atención relativa al estado serológico de su hijo, nieto y hermano. Del mismo modo, mis amigos han estado al tanto de esto durante bastante tiempo y lo están tratando de una manera imparcial, lo que desearía a todos los interesados”.

Las únicas personas que deben saberlo

Conchita Wurst continúa explicando por qué ha callado su enfermedad: “En segundo lugar, es una información que creo que es principalmente relevante para aquellas personas con quienes el contacto sexual es una opción”, explica la cantante, dolida por la forma en la que su situación se ha dado a conocer.

Pide respeto y da las gracias

Ahora que es tarde para ella, Conchita Wurst pide que los portados del virus del VIH no sean estigmatizados por esta enfermedad: “Estoy bien. Estoy más fuerte, más motivada y liberada que nunca. ¡Gracias por tu apoyo!”, sentencia.

Conchita Wurst se ha visto obligada a salir a la palestra y confesarle al mundo entero que es portadora del virus VIH. Un mal trago por el que ha tenido que pasar y que le ha hecho desvelar uno de sus secretos mejor guardados que, por otro lado, es tan personal que jamás debería haberse dado a conocer. Un dato íntimo que la ganadora de Eurovisión 2014 no había compartido con sus fans al considerar que era “irrelevante para el público”.

Pero, ¿por qué lo confiesa ahora? ¿Qué le ha obligado a romper su silencio? La respuesta es tan cruel como decir que ha sido un exnovio de Conchita Wurst el que le ha presionado hasta tal punto que se ha encontrado entre la espada y la pared. La noticia iba a dar el salto a los titulares de todo el mundo, pero en juego estaba la imagen de la artista, que ha preferido ser ella quien comparta su enfermedad y no permitir que fuese su peor enemigo quien se hiciese dueño de su secreto.

Su exnovio la amenazaba con dar a conocer que era seropositiva si no le pagaba una cuantiosa suma de dinero. Con ello, la presión que este ejercía le ha empujado a “liberarse de la espada de Damocles”, como así ha confesado en su perfil de Instagram. “No le daré a nadie el derecho de asustarme e influir en mi vida en el futuro. Desde que recibí mi diagnóstico, llevo en tratamiento médico durante muchos años, de modo que no puedo transmitir el virus”, ha manifestado la cantante que se dio a conocer por su peculiar estilismo y su portentosa voz.

¿Por qué Conchita Wurst no lo había dicho?

“No quise hacerlo público hasta ahora por un par de razones. Solo quiero mencionar dos de ellas aquí: la más importante fue mi familia, que me ha conocido y apoyado incondicionalmente desde el primer día. Me hubiese gustado ahorrarles cualquier tipo de atención relativa al estado serológico de su hijo, nieto y hermano. Del mismo modo, mis amigos han estado al tanto de esto durante bastante tiempo y lo están tratando de una manera imparcial, lo que desearía a todos los interesados”.

Conchita Wurst continúa explicando por qué ha callado su enfermedad: “En segundo lugar, es una información que creo que es principalmente relevante para aquellas personas con quienes el contacto sexual es una opción”, explica la cantante, dolida por la forma en la que su situación se ha dado a conocer.

Ahora que es tarde para ella, Conchita Wurst pide que los portados del virus del VIH no sean estigmatizados por esta enfermedad: “Estoy bien. Estoy más fuerte, más motivada y liberada que nunca. ¡Gracias por tu apoyo!”, sentencia.

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