Pasión y sabor por el arroz: St James.

Los amantes del arroz están de suerte. Demasiada suerte diría yo. Y es que la reconocida casa Saint James abre un nuevo local en la zona sur de la Moraleja, calle Pombo 18.

Para aquellos que no conocen su cocina y sabores, decir que son expertos arroceros gracias a años de experiencia, mimo en su trabajo y el buen hacer que se percibe en cada uno de sus arroces. Su secreto es simple pero muy difícil de llevar a cabo: Dedicación, excelente materia prima y un trato artesano en sus elaboraciones para que sus arroces lleguen a ser los mejores.

La historia de Saint James tiene sus orígenes en el barrio Salamanca, exactamente en la calle Juan Bravo donde una valenciana comenzó a cocinar paellas y arroces para los entusiastas de este cereal. Fueron años después cuando los empresarios  José Luis Armengol e Isabel García adquirieron el local y retomaron esta tradición llevándola hasta el punto mas alto.

Hoy en día Saint James es un referente en la capital y cuenta ya con cinco locales donde disfrutar de esta semilla se convierte en un lujo difícil de rechazar.

Su carta cuenta con una exquisita variedad de más de treinta variedades de arroces. Protagonista de casi todas las comandas es su arroz a banda con con sepia y gambas, acompañado de mariscada de cigala, carabineros y langostinos. No se queda atrás su mítica paella valenciana que elaboran a la perfección y te hace sentir en la mismísima playa de la Malvarrosa. Deliciosos arroces secos, caldosos y melosos junto a una exquisita fideuá elaborada con mariscos gallegos completan esta oferta gastronómica tan seductora.

Pero no todo es arroz. Mariscos, pescados y carnes también tienen un papel importante en esta obra gastronómica de Saint James.

Sus raciones de lubina, merluza o atún llegan a las mas de St James directamente de las subastas de las mejores lonjas de nuestro país. Por otro lado el comensal también puede disfrutar de un steak  tartare elaborado al momento, confit de pato o hamburguesa de buey Valle del Esla.

El broche final lo aportan sus postres. Como no podía ser de otra manera son caseros y obviamente deliciosos. Mi preferido la tarta fina de manzana, el bavaroise de café con galleta de almendra caramelizada o el tiramisú de la casa. Había dicho preferido? Quería decir preferidos!

Sus espacios ofrecen al comensal un ambiente luminoso, amplio, y moderno. En el caso de St James Pombo 18 nos encontramos con varias salas diseñadas con líneas vanguardistas y la vez acogedoras. Lo mejor sus originales paredes, la amplitud de los diferentes espacios y el juego con la luz natural y sus papeles pintados en el techo.

 

He de confesar que el arroz no es (era) mi debilidad. Después de probar el de St James creo que pasa directo a mi lista de deseos gastronómicos…eso sí, si es de St James!

 

Lo bueno: Renovarse o morir. En St James han sabido adaptarse a los nuevos tiempos y además de sus inamovibles arroces el comensal puede disfrutar de recetas modernas como el wok de verduras frescas con langostinos, el queso provolone con confitura de tomate o el tataki de atún con ajo blanco y tomate asado.

Lo mejor: Amplia bodega con más de 150 referencias, servicio, producto y la opción de disfrutar de unos de los mejores arroces de la ciudad.

Precio medio:

Dirección:

@Mysebvendays

@restaurantestjames

#ricelovers