Vestida con un original traje de chaqueta estampado, y el pelo recogido en un cómodo moño, la princesa Victoria fue la primera en subirse al escenario, montado en el centro justo del estadio, para pronunciar un breve discurso de inauguración y dar paso al inicio de la fiesta, que duró algo más de 90 minutos y fue transmitida por la televisión sueca.

Los príncipes, que dejaron en casa a la pequeña princesa Estelle, de ocho meses recién cumplidos, corearon las canciones de sus artistas favoritos, bailaron al son de su música y, como ya es habitual en ellos, no escatimaron en miradas cómplices, carantoñas y toda clase de muestras de cariño, para alborozo de los miles de asistentes, que están encantados con la que un día será su soberana.

Los príncipes dejaron en casa a la pequeña Estelle, de ocho meses recién cumplidos.