Vicky Martín Berrocal afirma que la vida no la ha tratado mal, aunque, como todo el mundo, ha tenido que superar momentos complicados en todos los ámbitos, como su separación de Manuel Benítez el Cordobés o la muerte de su padre, José Luis Martín Berrocal: «Soy segura desde que era chica.Yo siempre he sabido decir que no, nunca me ha dado miedo y eso es fundamental. Pero también tengo mis momentos de debilidad».

Sin novio, al menos que se conozca públicamente, la diseñadora se muestra un tanto enigmática en el terreno sentiemental: «La última vez que le dije no a un hombre ha sido hace tres días. Sé lo que me gusta, aunque cuesta encontrar al hombre ideal, pero los hay, es cuestión de que te coja en el momento correcto. Llevo muchos años sin convivir con nadie y te vuelves egoísta. No es fácil que alguien te acompañe, pero  hay hombres con valor, yo siempre me he quejado mucho, pero los hay. En estos momentos me pasan cosas en ese sentido».

Ausonia

La diseñadora afirma: «Me encantan las mujeres rotundas como Sofía Loren o Penélope Cruz, me vuelve loca Monica Bellucci, porque me veo más identificada con ellas».

Vicky Martín Berrocal no descarta una nueva maternidad: «Por qué no.  A los 40 se puede ser madre perfectamente,.Si me enamoro perdidamente y llega un hijo…Adoptar sería más complicado. Hace unos años me apeteció la idea, pero ha pasado el tiempo, mi hija hace en diciembre 14 años, ya no me veo adoptando».

Su hija Alba, nacida de su matrimonio con El Cordobés, ha heredado su carácter: «Tiene mucha personalidad, sabe lo que no quiere y lo que quiere, y yo lo agradezco mucho. No quiero a una niña manejable.Mi hija opina sobre lo que hago, aunque lo que le encanta es la fotografía, se cree Mario Testino».

Vicky hizo popular hace ya doce años a Álvaro Muñoz Escassi, cuando mantuvieron una breve relación sentimental. Pero el personaje de hoy en día poco tiene que ver con el que ella conoció: «Fui la primera novia conocida, estuvimos juntos ocho meses. Entonces era un Álvaro centrado en el deporte, que se dedicaba a la hípica, tímido, aunque con personalidad y don de gentes, que no tenía nada que ver con el Álvaro de hoy. Cada uno decide la vida que quiere tener y es responsable de su actos, yo he elegido mi camino…».