La tutora de Rocío Flores, que era conocedora de la situación familiar tan delicada, ha hablado para apoyar la versión de los hechos de Rocío Carrasco.


Rocío Carrasco ha vuelto a dedicar un capítulo a la relación que mantuvo con su hija, Rocío Flores. La hija de Rocío Jurado ha explicado los pasos que su hija dio desde que abandonara su casa tras la brutal paliza. Su conductor, Paco, la llevó al colegio, a pesar de las intenciones de su padre, Antonio David Flores, de que la llevara al cuartel de la Guardia Civil para que denunciara a su madre.

Pues bien, ahora ha querido apoyar la versión de los hechos de Rocío Carrasco la tutora de Rocío Flores, que apoya la verdad de la hija de Rocío Jurado. «Rocío Flores no estudiaba mucho, pero era una niña normal y corriente, como cualquier adolescente. Dejaba de estudiar, pero luego volvía a estudiar», ha comenzado diciendo sobre la actitud de la joven en el colegio, que no era muy diferente a la de los niños de su edad.

Esta profesora mantenía una relación estupenda con Rocío Carrasco, a la que defiende con contundencia: «Yo con Rocío he tenido confianza desde el minuto uno. Rocío era una madre preocupada por su hija. Era muy protectora. Le dábamos las noticias si había algún problema con los profesores, y por supuesto, si la llamaba para alguna reunión, venía físicamente. Si no podía porque no estaba en Madrid, hablábamos por teléfono, pero como el resto de los padres», explica.

«Siempre estaba preocupada por las notas y por lo que ocurría en el colegio. Era protectora con su hija. Tenía un contacto estrecho conmigo para proteger a su hija. Era una madre dedicaba a su hija, absolutamente sí. Me daba coraje escuchar que no se preocupaba. A mí me decía que tuviéramos cuidado con los paparazzi, porque de hecho se colaron alguna vez. Y en cuanto al día de la pelea, estuvo en pleno contacto con nosotros», termina diciendo.

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Estos fueron los pasos que dio Rocío Flores tras la paliza

Rocío Carrasco ha empezado desvelando qué ocurrió tras la brutal paliza que le dio su hija en su casa. Lo ha hecho totalmente rota, respirando agitada y con lágrimas en los ojos. «Saca un móvil y dice, ‘papá, ya está hecho’. A continuación, el padre le dice a la niña que le pase el teléfono a Paco, y le dice que tiene que llevar a su hija al cuartel de la Guardia Civil. Entonces Paco le dice que no va a hacer eso que a él se le ha contratado para llevar a la niña al colegio. El padre le dice que la lleve al cuartel de la Guardia Civil o que lo va a denunciar», empieza diciendo Rocío Carrasco sobre los momentos posteriores a la brutal paliza. La joven se montó en el coche para que el chófer de su madre la llevara al colegio, pero su padre, Antonio David Flores, intentó que fuera a otro lugar.

«Paco le dijo que hiciera lo que creyera conveniente, que no tenía ningún problema, pero que él lleva a la niña al cole. La lleva al colegio. En el trayecto de que lleguen al colegio, yo llamo a Paco, porque yo necesitaba ir al hospital. Yo tenía la cabeza así… y tenía moratones por muchas partes del cuerpo. Tenía un ataque de pánico. Las pulsaciones no me bajaban», dice sobre el estado en el que ella misma se encontraba tras el desagradable suceso en su casa.

Rocío Carrasco desvela que llamó a Paco para que fuera a por ella porque no quería decirle a Fidel que fuera él el que la llevara: «No quería que mi hijo me viera en esa situación. Fidel me metió en el salón y le preparó el desayuno al niño en la cocina. Paco tarda en recoger, porque dice que no se fía de que la niña se quede en el colegio. Me dijo que llamara al colegio para que me asegurara de que la niña estaba dentro».

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Rocío Carrasco habló con su tutora, conocedora de la actitud de su hija

«Hablé con su tutora porque estaba al tanto de todo. Yo a ella le cuento todo lo que ha pasado… la niña entra en el colegio y empieza a decir que se va con su padre. Pone al teléfono al padre con el director del colegio. El director le dice que no puede dejar salir a la niña y sin que su madre lo autorice. Me llamó Álvaro, el director del colegio. Le dije que la niña no podía volver a mi casa. Si el padre ha dicho que se la lleve quien sea y el padre lo autoriza, que se vaya», dice entre lágrimas mientras recuerda todo lo sucedido en ese momento.