La actriz ha encontrado el truco perfecto para sentirse mejor con una de las consecuencias más duras del embarazo: sentirse hinchada. Te sorprenderá lo que hace Paula Echevarría para paliar este problema.


Paula Echevarría está ya en plena cuenta atrás y no puede estar más feliz. Está deseando conocer la carita de su bebé y ya está viendo las consecuencias de estar en la recta final del embarazo. Aunque la actriz está más cansada de lo habitual y que está muy hinchada, Paula sigue haciendo deporte adaptado a su estado. Andar en la cinta o ejercicios vigilados por su entrenadora personal.

Pero el deporte no es lo único que le está viniendo bien para sentirse mejor. Y es que la actriz tiene un truco para paliar los incómodos efectos del embarazo en su cuerpo. Aprovechando que tiene piscina en su casa de Madrid, Paula Echevarría se mete en la piscina de su casa, que todavía tiene el agua muy fría, para bajar la hinchazón de sus tobillos.

«Y después de entrenar… pies en agua bieeeeeen fresquita… A ver si hoy no parece que tengo esguinces de tobillos», escribe junto a un vídeo en el que muestra lo que hace para combatir este efecto incómodo del embarazo. De hecho, es el que peor lleva, ya que no es la primera vez que lo lleva a cabo.

Paula Echevarría mete los tobillos en agua fría para deshincharlos

Vídeo: Instagram.

Desde que anunciara su embarazo, la actriz ha dado un cambio a su vida. No solo porque las circunstancias por el Covid-19 han hecho que no pueda salir de su casa todo lo que le gustaría, sino que su físico ha dado un cambio de lo más radical. Ella lleva semanas subiendo fotos antiguas, la mayoría de ellas se las hizo antes de saber que estaba esperando a su primer hijo.

En una de las fotos que ha compartido durante los últimos días en sus redes sociales, Paula aseguraba que echaba mucho de menos viajar, el verano, el mar y el cuerpo que tenía cuando lucía bañador. Sin embargo, la actriz no ha querido dar lugar a malentendidos y aseguraba que no podía estar más feliz con su barriguita de embarazada y de todo lo que conlleva su estado. «Echo de menos el #Cuerpin (estoy feliz con mi panza, que conste en acta… De hecho no entiendo que de todo lo que digo, muchas solo os quedéis con eso, quizás le dais más importancia que yo en el fondo)», decía rotunda.

Su cuerpo ha experimentado un cambio físico radical

© Redes sociales.

Aunque está inmersa en una rutina de alimentación equilibrada y ejercicio adaptado a su estado, Paula Echevarría no ha podido evitar coger los kilos propios que se cogen cuando estás embarazada. Aún así, Paula prefirió poner pie en pared desde el principio para que no se repitiera el mismo patrón de su primer embarazo. Y es que la actriz ya comentó que durante el embarazo de su hija Daniella su cuerpo experimentó un cambio muy llamativo. De hecho, si echamos la vista atrás a 12 años, vemos a una Paula Echevarría muy diferente, a la que el embarazo le hizo coger unos kilitos de más y a estar más hinchada.

Inmersa en una rutina deportiva adaptada a su estado

Pero la asturiana quería llevar su segundo embarazo de una manera diferente y seguir una rutina que le permita mantener la forma. Por este motivo, no solo está cuidando la alimentación, sino que se ha puesto en manos de una entrenadora personal especializadas en embarazos. Una persona acude varios días a la semana a su casa para entrenar junto a ella y después hacerle algunos masajes drenantes para evitar la retención de líquidos.