Trineos en MADEIRA

Ya han pasado más de cuatro años y me acuerdo como si fuera ayer…mi visita a Madeira esta claro que no la voy a olvidar.
La razón principal es porque es un lugar maravilloso. Efectivamente y como muchos la definen, una perla en el Océano Atlántico.




Recuerdo que, junto a dos de mis mejores amigas, pase una maravillosa y divertidísima semana en Madeira.
No creo que os pueda descubrir nada de esta increíble isla portuguesa ni aportar datos turísticos.Sería imposible superar a las cuidadas guías de viaje y quizás muy poco interesante aportar mi perspectiva de tooooodo el viaje! Sin embargo me apetece muchísimo narrar la tarde que pasamos con los trineos de madera.

 

Es una actividad recomendada en la isla…no me extraña!

 

Esa mañana fuimos directas al funicular que nos subió a la cima de Monte donde pudimos disfrutar de unas vistas inigualables en el Miradouro das Neves.
El trayecto nos encanto, miráramos donde miráramos nos encontramos con un océano de azul intenso difícil de olvidar. Me quedo con está imagen como postal en mi memoria. 
Una vez arriba comenzó la aventura. Una gran cola de turistas se agrupaba en una fila casi perfecta. La finalidad era subir en un trineo de madera para bajar parte del trayecto que habíamos alcanzado en funicular.
Solo con ver la fila nos dió una pereza horrible…solución?Decidimos tomar un aperitivo en una pequeña tasca esperando que la cola disminuyera al menos un poquito!
Así fue…claro que el aperitivo se prolongo dos horas! Eramos las únicas turistas en la pequeña tasca y entendimos el por qué nada mas entrar…era el bar de descanso de los guias-conductores de esos trineos de mimbre…quién dijo miedo?
Cuándo decidimos bajar nos pareció mas divertido aún, supongo que gracias a lo delicioso y famosísimo vino de Madeira!
Las tres nos subimos a una cesta de mimbre gigante pilotada por dos hombres sin más motor que la gravedad y con un freno muy peculiar…su fuerza y unas cuerdas.
El mecanismo es demasiado simple…te sueltan colina abajo!La experiencia fue muy divertida ya que no creíamos que pudieran frenar hasta que lo comprobamos con nuestros propios ojos…y obviamente ya estábamos metidas en faena! Imposible dar marcha atrás! 

 

Descendimos a toda velocidad, curvas, curvas y más curvas…cuando creíamos que ese peculiar vehículo no podía parar… lo hizo! Una pena!Estaba siendo realmente divertido y peculiar. Como se dice siempre «lo bueno si breve dos veces bueno».
Descendimos a pie el resto del camino mientras rumoreábamos la hazaña y nos reíamos a más no poder!Acabamos en el mercado disfrutando de sus colores y olores. Un final perfecto para una mañana inolvidable!
En serio, visitar MADEIRA es muy recomendable…y realizar esta actividad aún más!!!
Pd. Mataría por volver a estar con Reyes y Madia en este viaje!