Tita Thyssen, inagotable agenda otoñal: «Se han abierto las vías del diálogo con mi hijo Borja»

Carmen Cervera, abuela de tres chicos, Sacha, Eric y Enzo, a sus 69 años mantiene un nivel de actividad envidiable. La buena forma de la baronesa le permite hacer frente a una de las agendas sociales más intensas de Madrid, casi solo comparable a la que mantenía su nuera, Blanca Cuesta, hasta pocos días antes de tener a su tercer hijo el pasado 10 de octubre. Sin duda los pasos dados hacia la normalización de sus relaciones familiares con su hijo Borja, a raíz del nacimiento del pequeño Enzo, han supuesto una inyección de optimismo y alegría para Tita, que tiene aún pendiente conocer al niño personalmente y reunirse con Blanca, a los que no consiguió visitar en el hospital cuando se personó allí a las pocas horas de venir al mundo su tercer nieto: «No pude verles entonces, porque estaban cansados», ha explicado. Sigue siendo asignatura obligatoria, para Borja Thyssen, y sin aprobar aún, por las interesadas, que se vayan cerrando las heridas entre las dos mujeres más importantes de su vida.

 

Sandra Ibarra, jurado del certamen, con la escultura del asturiano Kiko Urrusti que recibieron los galardonados, como Tita Thyssen.

Sobre la posible retirada de la querella contra su hijo y su nuera por «sustracción de documentos y revelación de secretos» todavía no ha aclarado nada Tita. Se remite a los abogados que llevan el tema, aunque sigue confiando en un final feliz que le evite proseguir con el procedimiento judicial emprendido que podría terminar llevando a Borja y Blanca al banquillo de los acusados: «He logrado ver a mi hijo como deseaba desde hace tanto tiempo… Y se han abierto las vías del diálogo, algo de lo que solo pueden derivarse buenas consecuencias. A partir de ese momento hay conversaciones, estamos conversando…».

Pronto se esperan noticias concluyentes respecto a la guerra judicial de los Thyssen pues el plazo, para ratificarse en la querella o retirarla, para Tita va agotándose.