Tuvo conocimiento del nacimiento de Enzo y, sin haber sido avisada, la baronesa fue al hospital, donde se reunió por fin con su hijo.

Enzo, ha sido el bebé de la paz, pues la baronesa Thyssen se ha desplazado algo antes de las nueve de la noche, hasta el centro médico, donde permaneció por espacio de hora y cuarto, para poder conocer a su tercer nieto: «El niño está bien y Blanca también», declaró Tita a la salida, aunque no había llegado a ver al pequeño, por causas que no se han hecho públicas. En la clínica, Tita estuvo con Borja, a quien tanto deseaba ver según había manifestado en cuanta ocasión se le presentaba, y pudo hablar largamente con su hijo. Es de esperar que del diálogo, venga la solución a los problemas familiares.

Aunque parecía de todo punto impensable tan solo dos días antes, cuando Carmen Cervera celebró con los Reyes el XX aniversario del Museo Thyssen con la ausencia de Borja y Blanca, lo cierto es que Enzo se ha convertido en un puente tendido entre madre e hijo para solucionar sus diferencias. La única condición que Borja había establecido públicamente para la paz era: «Que mi madre respete a Blanca». La baronesa ya ha dado el primer paso.

El actual acercamiento de Carmen Cervera a Borja y su familia será una magnífica oportunidad para que, más adelante y de dar los frutos esperados su iniciativa, Tita pueda reanudar su relación con su nieto mayor, Sacha, a quien no ve desde hace tres años, y conozca tanto al recién nacido como al segundo hijo de Borja y Blanca, Eric, nacido el 5 de agosto de 2010 al que no ha visto en persona hasta el momento. El primer paso para la paz en la larga y compleja guerra de los Thyssen está dado.

Recordemos que las relaciones entre la baronesa y su hijo eran inexistentes desde que el joven decidió contraer matrimonio en octubre de 2007 con Blanca, entonces embarazada de Sacha. Tita no asistió a la boda y las desavenencias familiares provocaron la polémica periodística que madre e hija alimentaron hasta llegar con su interminable conflicto ante los tribunales, donde actualmente se estudia la denuncia que la baronesa Thyssen puso en julio de 2009 contra los ahora felices papás por «sustracción de documentos» y «revelación de secretos». 

Pese a no haberse resuelto aún el contencioso judicial, parecen darse todas las condiciones para que la baronesa se retire como acusación particular en el proceso contra Borja y Blanca y su denuncia se archive sin llegar a juicio, dado que previamente el ministerio Fiscal no había advertido indicios de delito. De dar ese paso, será otra iniciativa que facilitaría unas felices y familiares navidades este año para los Thyssen. Por el momento, la baronesa confía en el resultado de su larga charla con Borja y vuelve a sonreír.