Se estrecha el cerco en torno a Iñaki Urdangarin

Hasta ahora, Revenga figuraba como tesorero del Instituto Noos, un cargo que parecía meramente nominativo y sin mayor trascendencia o responsabilidad, pero los cerca de 30 nuervos correos electrónicos que acaba de aportar Diego Torres ponen de manifiesto que el asistente de las infantas tuvo un papel mucho más relevante en el entramado, de hecho, uno de ellos, fechado en 2004, deja claro que el duque de Palma le consultaba todos sus movimientos al frente de Nóos, y que incluso en ocasiones le pedía autorización para «operaciones delicadas».

Además, otro correo, este de septiembre de 2003, revela el interés de Carlos García Revenga en hacer valer su vínculo con la casa Real, motivo por el que se puso en contacto con la secretaria de Noos para modificar el cargo que debía aparecer en algunas cartas: «Coméntaselo a Diego. Lo correcto es D. Carlos García Revenga, asesor de la casa de S. M. El Rey”. Así, aunque no está imputado, los correos aportados por Diego Torres podrían modificar la situación del que todavía es secretario y mano derecha de las infantas Elena y Cristina.

Carlos García Revenga, secretario de las infantas Elena y Cristina

Carlos García Revenga es desde hace años secretario personal y mano derecha de las infantas Elena y Cristina. Ahora, su situación se complica.

Pero hay más. Los tres principales implicados en el caso: Iñaki Urdangarin, Diego Torres y la esposa de éste, Ana María Tejeiro, tendrán que volver a declarar ante el juez José Castro el próximo 23 de febrero, por el fraude fiscal de 240.000 euros en el impuesto de sociedades de 2007 que ahora les atribuye la Agencia Tributaria de Cataluña, que también acusa al yerno del rey de haber defraudado cuotas superiores a 120.000 euros en el IRPF de los años 2007 y 2008. Además, tanto Urdangarín como Torres tendrán que dar explicaciones sobre las cuentas en Andorra, Luxemburgo y Suiza.

Diego Torres

Diego Torres, exsocio de Urdangarín, está cumpliendo su anunciada estrategia de intentar arruinar la imagen de la la Casa Real española a base de correos electrónicos muy comprometidos.