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Pero los tratos de favor parece que no acaban ahí. Pantoja se resiste a cumplir las normas de la prisión y a la mínima monta un escándalo a los funcionarios o se queja, directamente a la directora de la cárcel, con la que mantiene una excelente relación. Por ejemplo, hace poco cuando un funcionario le impidió salir a fumar un cigarro porque contravenía las normas en ese momento, ella le increpó gritando: «Esto es un escándalo».

A Isabel «le hacen» las tareas de costura y limpieza

También se le habría permitido tener más cosas que al resto de reclusas. Después de su permiso penitenciario, Isabel volvió con más bultos de los permitidos y no fue cacheada a la entrada (como todas las presas) si no en su celda. Parece que un funcionario le entregó también hace poco unas bolsas con un lomo y otros productos de alimentación.

Comentan además que Isabel Pantoja no realiza las labores de costura y limpieza que suelen realizar las presas si no que hay internas de confianza «que se las hacen». Tampoco comparte celda, si no que posee su propia habitación individual con baño.

Los funcionarios de la cárcel acusan a la directora de favorecer escandalosamente a la tonadilera; la situación es tan extrema que incluso han llegado a temer un motín de la presas, que cada vez están más cansadas de los «privilegios» de la cantante.

La cantante esté cumpliendo con una condena de 24 años de cárcel por blaqueo de capitales y recientemente ha disfrutado de su primer permiso penitenciario de 4 días.