«No sé si fue el día más feliz de la vida de Antonio David, pero sí que fue el día que se aseguró el futuro”, cuenta Rocío Carrasco tras el nacimiento de Rocío Flores.


Rocío Carrasco ha repetido por activa y por pasiva durante la emisión de las dos nuevas entregas de su documental que el día que se enteró que estaba embarazada de sus hijos fue uno de los momentos más felices de su vida. A la hija de Rocío Jurado se le iluminaba la cara al hablar de Rocío y David Flores y no podía evitar sollozar al ver imágenes de cuando eran pequeños. La hija de Pedro Carrasco ha insistido en que se considera una buena madre, a pesar del juicio público al que ha estado sometida durante años por no tener relación con ellos.

Rocío Carrasco se volvió loca al enterarse que iba a tener una niña: «Otra Rocío para la familia. Nace el 13 de octubre de 1996, nació preciosa, era una muñeca. Es lo más maravilloso que puede experimentar un hombre y una mujer. Él estaba feliz, loco de contento. No sé si fue el día más feliz de su vida, pero sí que fue el día que se aseguró el futuro”.

Rocío Carrasco era la mujer más feliz del mundo con su niña en brazos, al igual que su abuela, que no paró de cantar en el hospital tras la llegada de su primera nieta. “Yo hacía todo con la niña y era la mujer más feliz del mundo. Era una niña muy bella y yo estaba con ella como si fuera una muñeca. Era una sensación de felicidad absoluta, estaba completa y pletórica. Siempre me he considerado una buena madre”, confiesa.

La mujer de Fidel Albiac insiste en que se sintió querida por ella puesto que era una niña maravillosa. «Yo era la mujer más feliz del mundo cuando ella era pequeña. Él con la niña era locura también, pero en aquel entonces estaba menos con la niña porque empezó a trabajar, pero hasta que me separo de él… lo tengo como un buen padre”.

Comportamientos extraños en Antonio David que cambian con la llegada de su primera hija

Gtres

Conforme pasaban los minutos, Rocío Carrasco expresaba que durante mucho tiempo vio comportamientos extraños en el que fuera su marido. Sin embargo, con la llegada de Rocío Flores vio un cambio de actitud para bien, algo que pensó que sería de cara al resto de su vida, aunque con el tiempo se dio cuenta que no iba a ser así. “A mi madre había cosas que no le gustaban… como la prepotencia o el discutir por cualquier cosa… Pero por aquel entonces tragaba por respeto. Tampoco vio nunca una salida de tono de las que yo había vivido antes, pero había cosas que él no podía evitar porque era su forma de ser”, especifica.

Con respecto a su segundo embarazo, Rocío Carrasco reconoce que no fue como el primero porque en este sí que estaban buscando a su hijo. Al hablar de su «enano», la hija de Rocío Jurado no puede evitar poner una sonrisa de oreja a oreja, a pesar de relatar con un nudo en la garganta el desgarrador episodio que vivió en mitad de su embarazo cuando Antonio David Flores la agarró y casi la tira por la ventana de la casa de Gloria Mohedano en Chipiona. “Si a mi me llega a pillar sin estar embarazada, ese no entra por la puerta de mi casa. No era por orgullo, era porque yo estaba esperando un hijo suyo. Me estaba faltando el respeto como mujer y como madre. Yo no entendía como una persona podía hacerle eso a otra», sentencia.