Rocío Carrasco ha construido su vida en los últimos años sobre un reducido círculo de personas de confianza con su pareja, Fidel Albiac, en el centro. Ahora, cuando la pareja ha anunciado su boda, este aislamiento familiar parece hacerse aún más visible y es uno de los motivos por los que todos los preparativos de la boda se están desarrollando en el mayor de los secretos. 

Rocío Carrasco, una novia que prepara en secreto su día más especial

Este ambiente de secretismo que rodea la boda de Rocío Carrasco y Fidel Albiac evita que se produzcan filtraciones. Cabe recordar que Rocío vive alejada y ajena a sus hermanos: Gloria Camila y José Ortega Jurado; pero también de su hija Rocío, que hace unos meses alcanzó la mayoría de edad, y que desde los 16 vive por decisión propia en casa de su padre, Antonio David Flores, y Olga, la pareja de este. El propio Antonio David confesaba a la revista SEMANA que creía que la boda de su ex «era una farsa».

Por otro lado, Rocío Carrasco tampoco parece tener un contacto fluido con la rama materna de su árbol genealógico y tiene nula relación con los Mohedano. Es decir, con sus primos y tíos. La viuda de su padre, Raquel Mosquera, tampoco aparece como una de las personas con las que haya mantenido la comunicación.

Rocío Carrasco prepara su boda alejada de su hija, sus tíos y hermanos
Rocío Carrasco prepara su boda alejada de su hija, sus tíos y sus hermanos

En el búnker emocional de Rocío Carrasco sí hay hueco para los amigos cercanos y de confianza, entre los que se encuentran María Teresa Campos y su hija Terelu. Pero el grupo es tan reducido y conoce tan bien a la prensa que será complicado que antes de la fecha trasciendan datos e información sobre su vestido o el lugar escogido para el enlace matrimonial de Rocío Carrasco y Fidel Albiac. Y, en el aire la mayor de las intrigas: ¿asistirá su hija Rocío a la boda?