El particular ‘retoque’ de Esther Arroyo que le ayuda a estar mejor

Desde hace años, Esther Arroyo tiene unas fortísimos dolores en la pierna a consecuencia de un grave accidente de coche que ha logrado reducir con un curioso "retoque estético". Su vida cambió radicalmente desde el siniestro y de ser una estrella en televisión y la moda ahora se centra en recuperar la normalidad y su salud

Cuando se habla de los tratamientos a los que se someten las famosas para estar mejor, la primera zona que viene a la cabeza es la facial. El rostro es el reflejo del alma y, por lo tanto, suele ser el objetivo número uno en cuanto a belleza se refiere. Sin embargo, Esther Arroyo, que siempre ha destacado por ser una mujer con las ideas muy claras, ha decidido que el mejor tratamiento para ella no debe ir en la cara, sino en una de sus piernas.

Aunque nunca ha perdido la sonrisa ni las ganas de seguir luchando, en el año 2008 la vida de la modelo cambió para siempre después de sufrir un gravísimo accidente de tráfico mientras que viajaba con su marido, la cantante Ana Torroja y otras personas más en el que resultó herida y le dieron una invalidez que le impide trabajar en su profesión.

Esther Arroyo aún lucha por recuperarse del accidente

Pero no solo eso. Y es que las heridas que sufrió en su pierna le vienen provocando grandes episodios de dolor que, a día de hoy, siguen ahí. Sin embargo, los avances médicos le han ayudado mucho en los últimos tiempos, concretamente un tratamiento a base de lidocaína. “Una no solo se hace cosas en el pelo y tratamientos en la cara porque lo más importante para mi es mi pierna”, comienza explicado Esther en el vídeo, en el que asegura que las inyecciones le han “quitado los dolores más heavies”.

Se trata de una terapia neural con la que la que fuera actriz de ‘Policías’ se ha deshecho del 80% del dolor que tenía en su pierna derecha. “Aquí estoy, dándome un retoquito en las piernas. Porque yo en vez de la cara, me retoco las piernas”, termina diciendo, haciendo gala de su divertido humor habitual.