Recordemos que Raquel se trasladó la semana pasada a la isla de Formentera en compañía de su madre, para sobreponerse del duro golpe que supuso la trágica e inesperada muerte de su marido, el cámara de televisión Mario Biondo. El matrimonio tenía pensado celebrar allí su primer aniversario de boda, que se celebraba el 22 de junio. El destino quiso que las cosas fueran de otra manera y que este viaje haya sido muy distinto para la presentadora. Desde la isla, Raquel ha mandando mensajes a través de Twitter a la gente que la ha estado apoyabdo en estos durísimos momentos. Al llegar a la isla escribió: «Recomponiéndome, intentándolo…Os mando besos cargados de ternura y alguna lagrimilla»

Dos días más tarde Raquel escribió: «Cuánto me ayudan vuestros abrazos, vuestro apoyo… Es tanto el cariño. Gracias desde el corazón. Late despacito, como sordo, pero late..»

Precisamente, en nuestra revista de esta semana podéis ver a Raquel bañándose en las aguas de Formentera, con semblante triste y muy delgada. Su madre, que no se ha separado de ella ni un minuto, está siendo un apoyo fundamental en la lenta recuperación de la presentadora.

Aunque todavía no está confirmado, se espera que la presentadora retome su trabajo en septiembre, probablemente para hacerse cargo del programa ‘Acorralados’ de Tele 5.