Antes era frecuente ver a la esposa del rey Abdullah de Jordania pasearse por los lugares más glamourosos del mundo: navegando en yate por Portofino, de compras en la Quinta Avenida de Manhattan… Pero desde que hace más de dos años estallara la llamada Primavera Árabe, en la que varios países islámicos cambiaron su régimen político por las demandas de la gente (en Egipto y Túnez, por ejemplo), Rania ha decidido mostrar un perfil más bajo. Y es que la soberana comenzó a sufrir las críticas también en su propio país, ya que mientras sus ciudadanos lidiaban con la pobreza, ella hacía cierta ostentación de su privilegiada posición.

No obstante, Rania de Jordania ha reaparecido en contadas ocasiones y siempre debido a algo relacionado con sus labores benéficas o a través de las fundaciones que representa, y que hacen especial hincapié en la importancia de la educación femenina en los países árabes. En esta ocasión, la vimos en la cena de gala de la Fundación de Liderazgo Global de las Naciones Unidas

Rania-de-Jordania-Nueva York

La soberana, de 43 años, ha concedido una entrevista a Al Arabiya Network.

Rania concedió hace unos días una entrevista al canal Al Arabiya Network, en la que habló del Islam, de la situación de la mujer árabe, de la familia y de su papel como reina. Y además no evitó hablar de sus sentimientos ante las críticas que tuvieron que hacer frente los suyos: «Los éxitos resuenan alto, y los fracasos pueden hacerlo incluso más alto», aseguró. «Yo estoy a favor de la crítica responsable, y cualquier consejo que alguien me da, lo tomo en consideración y reacciono ante él, incluso aunque sea doloroso. Hubo algunas falsificaciones y exageraciones. Los rumores circularon sin ningún fundamento de verdad, como si fueran hechos». 

La reina se sinceró ante los espectadores: «Había rumores que tocaron mi integridad y cuestionaron los principios con los que crecí, rumores que también alcanzaron a las personas más cercanas a mí, a mi familia, sin ningún rastro de verdad. Y eso por supuesto que me hizo daño y fue difícil lidiar con ello».

Ahora parece que las aguas han vuelto a su cauce, en parte también por cierta flexibilización política impuesta por el rey Abdullah, y Rania prefiere dar una imagen de sí misma más tradicional y menos occidentalizada, que era lo que supuestamente molestaba a su pueblo. Vestida con un típico caftán, Rania dejó clara su nueva posición.

Jane Fonda Nueva York

Jane Fonda, espectacular a los 75 años, también asistió a la gala.

Jane Fonda y Ted Turner

La actriz coincidió con su exmarido, el empresario de la comunicación Ted Turner.