La colaboradora ha revelado que se encuentra muy adolorida tras su operación de cervicales: «Es una operación bastante complicada»


Este miércoles, Lydia Lozano ha hecho sus primeras declaraciones tras ser operada de cervicales. Una intervención quirúrgica de la que habló en exclusiva en SEMANA y que se ha realizado después de una temporada sintiendo hormigueos en las manos. «Temía quedarme en silla de ruedas», declara la colaboradora en su entrevista con esta revista, que podrás leer al completo en las páginas del nuevo número, ya disponible en quioscos.

Lozano conectaba con el programa en el momento en que el personal sanitario del hospital de Madrid en el que se encuentra manipulaban una de sus vías: «Me da mucha grima porque cuando se para puede entra aire y me mareo», decía, preocupada. «Te puede entrar aire por la mano». Nunca ha ocultado que es mala paciente, y lleva fatal el tema de los médicos. Y así lo ha dejado constar en sus primeras palabras después de su operación.

Horas antes de entrar en quirófano, Lydia Lozano no ocultaba el miedo que sentía. Ahora, por fin, los cirujanos han puesto solución al aplastamiento de médula que la hacía caminar algo encorvada. Según han comentado en ‘Sálvame’, tras la intervención en sus vértebras «mide 1,5 centímetros más que antes».

«Es una operación bastante complicada»

Esta tarde, la colaboradora ha contado cómo se encuentra. Siente «muchos dolores» y ya sabe que los seguirá padeciendo en los próximos días: «Cuando me vayan sacando la medicación voy a tener muchos dolores. Es que te cuelgan la cabeza con pesas. Es una cosa tremenda. Te operan en una mesa especial. Tienes que tener colgada bien la cabeza y en la espalda te ponen pesas. Yo decía: ¡Pero cómo me duele la espalda! Es una operación bastante complicada».

© Redes sociales.

Kiko Hernández le recordaba que una amiga suya «se hizo la misma operación» y que la rehabilitación es muy «chunga». Y que se «olvide de los tacones en unos cuantos meses». Lydia le contestaba que es algo que le había preguntado al médico.

«El médico me ha dicho que cómo aguantaba los dolores. Me ha enseñado el antes y el después y he alucinado. No doy crédito. He estado todo el rato tocándome los dedos. Estaba destrozada. Todavía no se me ha ido el hormigueo. Anoche lo pasé fatal. Me doparon tanto que por la noche estaba súper despierta y con dolores. Antes de la operación estaba súper nerviosa y me dijeron: así no te puedes operar, porque tienes que estar súper quieta. Yo decía: ‘No puedo, no puedo’. Y me tuvieron que dopar. Cuando te anestesian para este tipo de operaciones… estoy colgada. Estuve todo el día durmiendo», añadía. «La recuperación me han dicho que voy a tener dolores, que puedo hacer vida normal, que camine todos los días media hora, pero eso que hago de reír y echar la cabeza para atrás nada. Me han dicho que no coja nada de peso».

Ya piensa en su regreso al trabajo: «En cuanto pueda vuelvo»

Aunque está convaleciente, Lydia ya piensa en su regreso al trabajo. Porque quiere que sea lo antes posible. «Yo en cuanto pueda vuelvo. Para estar sentada en mi casa, vuelvo». No le gusta estar quieta y piensa reincorporarse al plató de Telecinco en cuanto le den el alta. Ahora desea que los médicos revisen su evolución para poder evaluar cuándo podrá irse a casa.

La operación de la periodista se ha producido la misma semana del lanzamiento de su nuevo proyecto profesional: su primer libro de recetas. Un libro el que, al igual que su compañera Belén Esteban, recoge sus platos favoritos. «SEMANA me ha propuesto un proyecto muy bonito», ha revelado. Lozano, a la que le encanta ejercer de anfitriona en su casa de Madrid, por fin comparte con sus seguidores las recetas con la que deleita desde hace años a su marido Charly y a sus amigos.

© Telecinco.

Jorge Javier Vázquez le ha transmitido unas cariñosas palabras y le ha recordado que todos sus compañeros la echan mucho de menos. Así que espera que vuelva pronto al programa. Con su habitual sentido del humor, le he preguntado: «¿Te han dicho cuándo podrás volver a hacer el amor con Charly?». Esta respondía: «Hasta que no me den el alta no puedo preguntarlo. Prefiero que me den el alta. En el hospital no te pones…».