Encantada con el resultado, Paula asegura: «Es un thriller muy impactante que engancha desde la primera secuencia y tiene un final que te descoloca». La asturiana, una abanderada de la conciliación, recordó el rodaje de Vulnerables como una de las épocas más tranquilas y de mayor unión familiar: «Estuve rodando dos meses entre Argamasilla de Alba y Madrid, de lunes a sábado, con lo que me decidí llevarme la casa a cuestas para no separarme de Daniella. Ella recuerda aún «cuando mamá trabajaba en el pueblo» con mucho cariño. Estuve en Argamasilla con la peque y también con mis padres, para ayudarme con ella mientras rodaba. David, que estaba de gira en esas fechas, iba y venía».

Derrochó simpatía con el público infantil y firmó casi más autógrafos que su marido en un concierto, demostrando tener un gran tirón popular.

La actriz fue el centro de atención de todos en la première. Muy especialmente los niños de volcaron con Paula, a quien han seguido en series televisivas, como Gran Reserva que está a la espera del estreno de su tercera temporada en TVE. La protagonista de la velada cinematográfica se encuentra en un gran momento profesional, a sus 35 años, pues a este estreno de Vulnerables hay que añadir que la asturiana tiene bajo el brazo un interesante proyecto televisivo después de haber fichado por Galerías Vélvet, la nueva serie de Antena 3.

Con una silueta envidiable, Paula no se plantea aumentar la familia:»Me da mucha pereza, David y yo hemos encontrado el equilibrio con Daniella».

Realmente espectacular, luciendo un vestido de Beba’s Closet con un generoso escote en la espalda y joyas de Tous, Paula volvió a destacar por su estilo. Precisamente la moda será eje central de su nuevo trabajo televisivo, una comedia romántica al estilo del cuento de Cenicienta, que previsiblemente llegará a la pequeña pantalla en primavera: «Galerías Vélvet trasladará a los espectadores hasta los años 60, al inicio del prêt à porter», dice Paula Echevarría, que así podrá unir sus dos pasiones, la interpretación y la moda. Sin duda, nadie mejor que ella, convertida en icono de moda, para retratar los revolucionarios cambios que se produjeron en la industria textil a raíz de la llegada de la llamada moda para todos y el fin de ciclo de la alta costura.